¿Se acuerdan de la escena final de la película The Invasion of the Body Snatchers? No la original, sino el remake de 1978. Sí, hombre, esta:

Pues hoy me he sentido así. En una rotonda de Las Palmas, de estas gordas, entré en el carril interior, y dando vueltas, me di cuenta de que no podría cambiarme a tiempo al carril exterior para tomar la salida que me convenía.

¿Y saben qué? Di otra vuelta a la rotonda.

¡Sí, amigos y vecinos! ¡Eso es posible! ¡Qué coño, es legal! ¡No hace falta que me señalen con el dedo!