Wow, the colors are amazing
Hasta los cojones estoy.
Bueno, empezar con esa frase cuando hace casi un mes que no escribo no resulta ser de lo más adecuado, pero como ustedes me van conociendo, me perdonarán el exabrupto.
De un tiempo a esta parte tengo que ir cubierto de crucifijos y otros adminículos para protegerme de las maldiciones de mis lectores. Y no me refiero a los lectores de este santo blog, no. A las maldiciones de esos estoy acostumbrado. Vivo de ellas. Me alimento de ellas.
Me refiero a las maldiciones de los suscriptores de mi fotoblog. Por diversos motivos que explicaré en otra historia, llevo en dique seco bastante tiempo (en este blog un mes, y en cuanto a fotos... uf, mejor ni lo pienso). Si unimos eso al hecho de que tengo el fotoblog tupido a spam, sostengo firmemente la teoría de que los bots que van dejando mierda en fotoblogs, buscan aquellos que se encuentren en estado de ruinoso abandono, como el mío.
Si por cada mensaje de spam que me llega, un suscriptor que haya comentado en la foto en cuestión recibe un correo, no es difícil imaginar que tenga que recoger los huevos del suelo tres veces al día porque se me aflojan de tanta energía negativa que voy acumulando.
Yo llevaba tiempo jugueteando con la idea de cambiar el sistema de gestión del fotoblog. Ahora mismo estoy usando Pixelpost, pero, horror de horrores, resulta que Pixelpost se ha ido a la mierda. Cuando Dennis, uno de los programadores, habla de la sangrante falta de tiempo para seguir adelante con el proyecto, noto cierta sensación familiar recorriéndome los intestinos. Será que el concepto de tiempo libre ahora mismo me suena a urdu.
Incluso con el filtro antispam que tengo en el fotoblog se me cuelan decenas de mensajes de mierda al día, la mayoría con la puta coletilla que da título a esta historia. Créanme que ser desollado vivo me parece poco castigo para los hijos de la grandísima puta que han diseñado los bots para ir regando de amor en forma de comentarios de mierda los fotoblogs como el mío.
Pero bueno, a grandes males, grandes remedios. Esto no hace más que acelerar la decisión que ya había tomado hace tiempo: migrar a WordPress. Plantillas hay a la punta pala.
!-->
