A veces escuchar conversaciones por casualidad en la calle da mucho juego.

Ayer estaba saliendo del trabajo, al mediodía, para ir a comer. En esto que me cruzo con una madre y su bestezuela prepúber chaval que está aprendiendo a meneársela hijo preadolescente. Ella iba adelantada unos pasos y él iba detrás soltando una parrafada sobre fútbol que dejaría en mantillas a di Stéfano. Tengo la ligera sospecha de que el nivel de interés de la madre estaba entre «que un asistente social me lo quite de encima» y «por qué dejaría yo que me preñaran aquella noche». Por la cara que llevaba la pobre mujer, digo.

En esto que la bestezuela dice algo así como «creo que Pepe es del Real Madrid... Sí, claro que tiene que serlo, porque lo dice el Pro, y el Pro no miente».

Eso me ha llevado a pensar varias cosas:

  • Está claro que las figuras de autoridad ya no son lo que eran. Hay que hacerle hueco al Pro Evolution Soccer entre ellas.
  • El otro día, me comentó mi amigo Oli, un comentarista del mundial se metió en un jardín al ver por pantalla a una chica del público rezando. Enseguida dijo «¡vemos a una chica rezando a... a... ¡a los dioses del fútbol!». El hombre podría justificar su cuasimetedura de pata diciendo que se refería al Pro Evolution Soccer.
  • ¿Quién cojones es Pepe?

Menos mal que seguimos caminos separados, porque yo tenía hambre y no tenía ganas de seguir cogiendo material para el blog.