Claudia sigue una estrategia LIFO a la hora de comer
Entre las muchas manías de Claudia, hay una que nos produce risa, pero que nos ha convertido en unos expertos en esto del tempo a la hora de las comidas: es preciso poner (y mencionar) cada plato en su preciso momento. Ni un segundo antes.
Les pondré un ejemplo: pongamos por caso que le ponemos a Claudia un plato de salchichas para comer. Perfecto, le encantan.
Ahora supongamos que, antes de que termine de comerse las salchichas, sacamos del microondas un plato de arroz para que se enfríe.
La cagamos. Desde ese preciso momento Claudia querrá comer arroz.
Ustedes pensarán «no hay problema: se le pone el arroz en el plato y listos».
Pues no. Le ponemos el arroz junto a las salchichas, pero Claudia solo comerá arroz, porque le gusta más.
Ahora vamos a sacar un plato de papas fritas que tenemos en una fuente, lejos de su vista. La cagamos más.
Claudia se desgañitará pidiendo las papas hasta que las pongamos en su plato. Momento en que se olvidará del arroz y de las salchichas hasta acabar con las papas. Luego seguirá con el arroz, y terminará con las salchichas.
Diría que es una política LIFO (Last In, First Out), si no fuera porque realmente el criterio que sigue es «me como lo que más me gusta, que luego ya si eso sigo con lo demás». Creo que eso de combinar sabores todavía no lo tiene muy claro.
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