El viernes estaba en una reunión del trabajo. Durante la reunión me dio por recrear vívidamente en mi cabeza una escena en la que me clavaba la estilográfica en el ojo como si me estuviera echando colirio, pero con más saña.

Ya pueden imaginarse el curso de la reunión si me dedicaba a imaginar películas snuff conmigo como protagonista.

Mientras recreaba la escena una y otra vez al mismo tiempo que hacía ademán de clavarle la estilográfica a mi compañero Aday con repetidos gritos de «¡MUERE MUERE!», establecí una asociación de ideas que acudió a mi cabeza con un cartel luminoso que ponía «ESTO VA P'AL BLOG». Porque sepan ustedes que todo lo que pasa por mi cabeza tiene ese cartel. Lo que pasa es que uno se reprime un tanto XD

A lo que iba. Mientras recreaba la escena pensé que, de materializarla, tendría que ponerme un parche en el ojo. Y enseguida pensé en algo que había visto y que tenía archivado en mi carpeta mental de «peroestoquécojoneses».

Un día fui al centro comercial Atlántico, en Vecindario. Cuando llegué al final de las escaleras mecánicas, vi que en el Zara que queda justo en frente (nota fonética: debes saber, oh, amable lector de la malvada metrópoli, que si algún día vienes a Canarias, aquí decimos «Sara», y nos quedamos tan anchos XD) unos maniquíes con la ropa propuesta para la temporada de otoño-invierno del 2009/2010. Ropa negra y gris, como a mí me gusta.

Algunos maniquíes tenían parches en un ojo. Sí, en negro y gris.

Me quedé clavado frente a los escaparates, intentando dilucidar si aquello había sido un rapto de virtuosismo de los escaparatistas, o representaba realmente una moda (pronúnciese con cierto asquito). Lo primero tiene un pase, pero lo segundo... ¿Una moda en la que te tapas un ojo? ¿Una moda en la que, a base de usar el parche puedes acabar con un ojo vago a poco que te descuides? ]:-) Claro que podemos argumentar que, para lo que hay que ver, con un ojo nos basta. Y si además, nos tapamos el otro ojo con estilo, pues mejor.

Supongo que en realidad lo del parche fue el state-of-the-art del escaparatismo, porque no he visto a nadie por ahí con un parche en el ojo. Aunque también es verdad que no me muevo en los ambientes en los que se mueven las bestezuelas prepúberes, así que tampoco soy una fuente autorizada. Recuerden que soy padre de familia y eso.

¿Alguien ha notado una proliferación sospechosa de bestezuelas tuertas y lo ha achacado a los excesos del alcohol y de, por qué no, a la introducción de estilográficas arrente la córnea? Si es así, sírvanse usar los comentarios, s'il vous plaît XD