Mi primera historia para el 2010
Me hago viejo.
Tres güisquis, y me estoy cayendo de sueño en la silla. Eso sí, ni rastro de borrachera, y mucho menos de resaca, pero joder, qué sueño ![]()
Pero empecemos por el principio. Si le dan un pequeño repaso a mis primeras historias de años precedentes (2006, 2007, 2008 y 2009), verán que los tres últimos años he sufrido de gastroenteritis aguda, en dos ocasiones en la madrugada del 1 de enero, y en la ocasión restante, cuatro días antes.
Qué quieren que les diga, eso basta para que uno coma en Nochevieja pensando que va a echar hasta el bofe. Así que opté por beber güisqui, para por lo menos estar algo borracho cuando llegara el magno evento.
Pero como les dije, me hago viejo. A la tercera copa, me caía de sueño. Así no hay manera. Pero por lo menos, me he librado de la maldita gastroenteritis, al menos por ahora
Entonemos un canto de alabanza, coño.
También quisiera hacer una puntualización. En la primera historia del 2009 les comenté que todos nos pegamos buena parte de la mañana durmiendo, ya que somos un poco marmotas. Y hombre, no es que Claudia haya dejado de ser una marmota (normalmente su ciclo óptimo de sueño es de 12 horas), pero su estómago cada vez está más alto en su lista de preferencias.
Así que da lo mismo que nos acostáramos anoche a las 3:00. Ella estaba a las 7:30 en planta pidiendo el desayuno, y trayéndome a la cama piezas de madera para jugar.
Los niños. Hay que quererlos. O eso, o los fríes en una parrilla ![]()
En fin, cuando me levanto de improviso con solo cuatro horas de sueño, suelo tener un humor que oscila entre lo que me diga mi hipotálamo y lo que me digan las partes que no perciben muy bien la realidad en mi cerebro, pero me las he arreglado para estar de buen humor ![]()
Tengo unas cuantas cosas interesantes que contarles este año, pero dejaré que las noticias lleguen poco a poco
Sin embargo, no quiero dejarles sin una foto que resume toda mi ególatra esencia.

