Mi hermano me enseñó hace tiempo una canción. Él decía que esa canción le hacía llorar cuando pensaba en sus niñas. Y tiene razón, porque la canción es perfecta.

Y por eso se la dedico a ellas, a las que cada día llenan mi vida, y hacen que todo valga la pena.

A Noli.

A Claudia.

A ellas.

I Believe I Can Fly