El coro de desharrapados despreciables
Hay una cosa que todos los miembros de la Comunidad del Membrillo™ tenemos clara: cuando vamos de observación astronómica, en realidad eso quiere decir que vamos a hacer prácticamente cualquier cosa, salvo observar las estrellas.
Teniendo esto en mente, solemos llevar comida suficiente como para que la observación astronómica pase a ser degustación gastronómica. Si añadimos a eso una botellita de sidra natural que me traje de Asturias, pues como que la cosa queda sembrada.
A petición de una de nuestras membrillitas, saqué la grabadora digital que llevo siempre conmigo, e improvisamos algunas magníficas piezas para horror de las cabras y lechuzas que por allí pululan. En un momento dado oí unos balidos lastimeros cuando una lechuza intentaba llevarse lejos a una cabra para no tener que oír nuestros berridos.
Murieron, por supuesto. La cabra pesaba demasiado y se despeñaron. Se jodan.
Aquí tienen la muestra perfecta de que nuestros padres hubieran hecho lo correcto si hubieran seguido sus instintos y nos hubieran ahogado al nacer.
Ya subiré las fotos que saqué. No de estrellas, por supuesto, porque todo estaba nublado ![]()




b* dijo
Ayer te vi entrando al Mercadona, qué compraste?! :D
18 Noviembre 2009 | 01:20 PM