Mis amigos de la Comunidad del Membrillo™ suelen llamarme «puta urraca», entre otras lindezas, porque tengo la costumbre de comprar juegos de ordenador que luego dejo arrimados porque estoy pegado al World of Warcraft. Reconozco que es una mala costumbre.

Si a eso le añadimos que mis juegos favoritos son los juegos de rol, que no son precisamente de los que se acaban en tres días, estamos ante una situación en la que se me acumulan los juegos a los que me gustaría jugar, pero a los que, por falta de tiempo o por pulsión escópica, no puedo jugar.

Echando un vistazo a mi juegoteca verán que tengo juegos como The Witcher, Gothic 2, S.T.A.L.K.E.R. Shadow of Chernobyl, S.T.A.L.K.E.R. Clear Sky y unos cuantos más, que ni siquiera he tocado (bueno, he intentado acabar un par de veces el Gothic 2 con su expansión, Night of the Raven, pero por falta de constancia acabé dejándolo).

Para paliar esto, tengo otra costumbre: de tanto en tanto dejo de jugar al World of Warcraft para dedicarme a los juegos que tengo en la pila (literalmente: los juegos forman una pila en el suelo de la leonera que tengo por despacho).

Una de las cosas de las que más me arrepiento, hablando como ludópata, es de no haber acabado en su momento el magnífico juego Mass Effect. Estuve jugando en mi periodo de barbecho woweril anterior, y llegué bastante lejos (o eso creo). A nivel 34, si no recuerdo mal, y con la trama avanzada.

Pero en ese momento llegaron los cantos de sirena del WoW y lo dejé, y no hay nada peor que dejar a medias un juego de rol. Luego, cuando lo vas a retomar, no es lo mismo. Obviamente no incluyo en el mismo saco retomar el WoW, porque, siendo un juego multijugador, en realidad la trama está bastante más dispersa.

El Mass Effect es, sin lugar a dudas, uno de los mejores juegos de rol a los que he jugado jamás, y tiene el aliciente añadido de ser de ciencia ficción. No hay muchos exponentes del género ambientados en algo que no sea mundos de fantasía al estilo Dragonlance, pero es que además, el Mass Effect tiene una ambientación y profundidad increíbles, amén de una de las interfaces más ágiles y trabajadas que he visto (al menos en la versión para gordos PCeros).

Cuando yo me compré el juego, salía un pico... Bueno, en realidad no me lo compré, sino que lo cambié por una copia duplicada del Call of Duty: Modern Warfare, ya que Noli y mi hermano tuvieron la ocurrencia de regalarme el mismo juego para Reyes XD. Sin embargo, ahora el juego está absolutamente tirado en la tienda Steam.

Qué quieren que les diga, cada vez que veo la introducción, sin ser ninguna maravilla a nivel gráfico, siento escalofríos.