Hace un ratito estaba echando un vistazo a mi espacio en Google Reader y llegué a una curiosa y cortita historia escrita por mi excompañero de fatigas y no obstante hamijo, el tío Tom.

La cosa es simple: Tommy recomienda un blog que ha encontrado y que se llama Cuaderno de frases encontradas. Teniendo en cuenta que mi lista de lecturas ya está sobrecargada para el tiempo del que dispongo actualmente, no suelo hacer caso de recomendaciones de blogs, pero en este caso creo que haré una excepción, porque el conceto en sí mismo, es de lo más original que he visto en mucho tiempo.

Juan Berrio se dedica en este blog a recopilar pequeños momentos congelados en su memoria, en forma de conversaciones oídas por ahí. Simplemente hace un retrato rápido con un fragmento de una conversación. Un fragmento que puede ser tan corto y sugerente como este. Lo interesante del asunto es observar las expresiones que ha capturado junto con el texto. Cada pequeña perla da pie a una historia completa sin más límite que nuestra imaginación (por el amor de Nyarlathotep, casi escribo himajinasión, de tan acostumbrado que estoy a hacerlo por correo XD).

Echen un vistazo e intenten ponerle un antes y un después a algunas historias. No está nada mal como ejercicio mental en las horas de media tarde que solo invitan a la molicie.