Dos elevado a once
Como buen aporreateclas que soy (aunque me paso casi todo el tiempo arrepintiéndome profundamente de haber escogido la profesión que escogí), no puedo dejar de pensar en ciertos términos que la mayoría de los mortales considerarían, um, raros. La mayor parte del tiempo disimulo para que no se me note demasiado que mi cerebro navega casi siempre
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Noli acaba de llamarme para decirme que la niña, por segundo día consecutivo, ha cagado en el orinal ella solita. Casi me echo a llorar. No soy el mismo hombre que era antes, pero lo que no ha cambiado es mi deseo por compartir mi alegría con mis lectores ![]()
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Les decía antes de cortarme miserablemente a mí mismo, que mi cerebro navega casi siempre entre aguas que se sitúan entre lo moderadamente excéntrico y lo que muchos considerarían locura en grado superlativo, lo cual me haría reo de una plaza vitalicia en cualquier frenopático de mala muerte, de esos que me gustaría fotografiar en estado de abandono, como hacen los tipos de Abandonalia.
Eso me lleva a contabilizar el número de historias que llevo escritas en el blog en binario. En lugar de contar en decimal, como hace todo Nyarlathotep, cuento en potencias de dos. Celebré mi historia número 1024, así que ahora tocaba celebrar mi historia número 2048. Lo que no sé es si este blog vivirá lo suficiente como para llegar a la historia número 4096, pero hoyga, como decía un amigo mío, «el tó es ponerse».
Hale, a cagar.
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doctorpi dijo
Eso a cagar, que ahora cuando caguemos no pensaremos en Cuaia y como te deja la casa como el panel del Pacman toda llena de bolitas.
11 Noviembre 2009 | 10:33 AM