La máquina increíble
Yo no sabía lo que era una máquina de Rube-Goldberg hasta que no escribí, tiempo ha, un artículo sobre cómo jugar con la física del Half-Life 2 para crear una. Recuerdo que al escribir el artículo me vino a la cabeza uno de los juegos más simplones y a la vez más adictivos al que haya jugado en mi vida: The Incredible Machine.

La idea es simple: tienes que conseguir un objetivo en cada fase, bien encendiendo una luz, bien encestando una pelota, bien encendiendo un ventilador, etc. Para ello contamos con una o más pelotas que caen, siguiendo pautas gravitatorias, y una serie de objetos, como rampas, tuberías, etc. De tu colocación de objetos (que no tenía por qué ser única), dependía que consiguieras o no el objetivo. El juego era una delicia de ensayo y error que te atrapaba como un bocadillo de mierda y melaza hace con una mosca. Que se lo digan a Noli (me refiero al juego, no al bocadillo, obviamente).
El otro día recibí uno de los correos publicitarios de Good Old Games, de los cuales he hablado en alguna ocasión. Y en el correo anunciaban la venta del The Incredible Machine Mega Pack por $9.99.
Como platos se me quedaron los ojos. Todos los juegos de la serie por unos pocos euros... Joder, compra inmediata y a recordar los viejos tiempos.
Solo falta una versión para la Nintendo DS. Mi vida por el retrete iba a echar yo entonces (cosa que ya hago con el World of Warcraft, dicho sea de paso
).



Franky dijo
Ya veras... adictivo total...
Eres un enganchado!!!
29 Octubre 2009 | 08:42 PM