Las turborrotondas
Sé que la mayoría de ustedes habrá leído algo sobre las turborrotondas en cuanto se mencionaron, pero sean indulgentes conmigo. Y si no, se van al carajo rápidamente ![]()
Veamos... No tengo ninguna opinión fundada sobre los neerlandeses, así que, por lo que a mí respecta, podrían ser violadores de perros (es lo que siempre afirmo de las personas a las que no conozco). Sin embargo, estos han subido unos cuantos puntos en mi escala general de estima, alejándolos de la Posición Cero, de violadores de perros (tú también podrías ser un violador de perros en potencia, amable lector).
¿Y por qué han subido puntos en mi escala? Porque han inventado las turborrotondas.
Todos ustedes saben que las rotondas son territorio sin ley, donde una caterva de hijos de la grandísima puta se dedica a trazar desde el carril interior no solo sin remordimientos de conciencia, sino también ciscándose en tu puta madre por atreverte a cruzarte delante de ellos en tu tránsito por el carril exterior. Pero déjense de mierdas y lean mi Tratado definitivo sobre las rotondas. Estoy intentando que lo conviertan en materia de estudio obligatorio en todas las autoescuelas.
La idea clave de la turborrotonda es la siguiente: tienes que decidir cuál es el carril que quieres tomar antes de entrar en la rotonda. De ello depende la salida que vas a tomar, porque una vez dentro de la rotonda no podrás cambiar de carril. Por supuesto, esto es pura teoría, porque todavía no ha sido pintada la línea continua capaz de disuadir a un animal de rotonda de tirar por donde le sale de los mismísimos cojones.
En realidad la idea de la turborrotonda es terriblemente sencilla, y por lógica, se daría utilidad a todos los carriles de la misma. Porque, se mire por donde se mire, la Ley de Seguridad Vial no es muy precisa en cuanto al funcionamiento de las rotondas, aunque aplicando sentido común (algo que no cotiza en bolsa), puedes tomarlas correctamente.
El problema es que este tipo de rotondas hará que la gente tenga que, oh my fucking god, PENSAR. Sí, pensar por anticipado qué va a hacer, para saber por dónde quieres salir. Y de todas formas, como dicen en el artículo que presenta este invento, si te equivocas, siempre puedes dar la vuelta.
PS Me acabo de dar cuenta de que el autor del artículo también sueña con francotiradores por las esquinas. Pero la coincidencia no es tanta, porque hay mucho cafre que pide a gritos un headshot o dos.
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doctorpi dijo
Con el tiempo te das cuenta de las cosas. Por ejemplo, que debido a la naturaleza humana una rotonda respecto a un semáforo agiliza infinitamente el trafico pero provoca infinitamente más accidentes. Quid pro quo XDDD
27 Octubre 2009 | 05:09 PM