Todos los años pasa lo mismo. Uno, y otro, y otro más, y otro después.

El 95% de los canarios tiene en sus dobles hélices código genético de los osos pardos, pero al revés, de forma que en invierno, en lugar de aletargarse, se espabilan.

Esto no es nuevo. Ya les hablé de ello allá por el 2005, pero lo que les conté en aquel entonces, sigue teniendo la misma vigencia ahora.

Viernes, 23 de octubre de 2009. Me levanto a las 6:20 para ir al trabajo. A las 7:10 estoy saliendo de Vecindario para enfilar la autopista. Veinte minutos más tarde me encuentro los primeros atisbos de tráfico denso a la altura de Telde, pero se despejan rápido, como habitualmente. A las 7:45 ó 7:50 a más tardar estoy aparcando cerca del trabajo, y me dedico a leer un libro de Lovecraft (magnífica la historia sobre Charles Dexter Ward) hasta que toque entrar, a las 8:00.

Lunes 26 de octubre de 2009. Me levanto a las 6:20 para ir al trabajo, con mi cuerpo maravillosamente descansado y mi cerebro liberando endorfinas suficientes como para que Noli piense que he tenido sexo a escondidas durante la noche, debido a que todo a mi alrededor me grita para decirme que no, que no son las 6:20, sino las 7:20 (el cambio de hora, ya saben). A las 7:10 estoy saliendo de Vecindario para enfilar la autopista. Quince minutos más tarde me encuentro unas retenciones del copón a la altura de El Goro. Las retenciones son cada vez más bestias. Paso por Telde (donde me encontraba habitualmente las retenciones) a eso de las 7:40. Vaya, 10 minutos más tarde. Tengo que pasar por Las Palmas a dejar a Noli en el curro, cosa que hago a eso de las 7:55, más o menos. En Las Palmas parece que se ha abierto la veda y han soltado a todos los hijos de puta juntos (qué bien me lo iba a pasar yo con un rifle de francotirador, qué bien...). Esquivo a cuatrocientos mil coches y tardo un cojón en llegar desde la parte baja de la ciudad hasta la parte alta. Aparco a eso de las 8:15. Llego tarde al trabajo.

Todos los años igual. Nunca he podido comprender por qué la gente cambia sus hábitos con el cambio de horario. Entiendo que estés más despierto y esas cosas, pero, ¿qué coño hace la gente? ¿Salir antes de casa? O eso o estaban beraneando (que debe de ser lo contrario de estar hibernando), esperando a que llegara el cambio de horario en octubre para salir a la calle.

Muerte a todos. MUERTE.