I'm alive
Hace un rato recibí una llamada de un buen amigo, al que yo conozco como Davide y al que ustedes, algunos, conocen como Sinsangre. Lo primero que me dijo es que él y Ruth, su media naranja, habían notado que la última entrada del blog databa del 25 de septiembre, hace casi un mes.
Y se preocuparon.
Tuvimos una agradable conversación para ponernos al día de nuestras cosillas, pero lo cierto es que me quedé cavilando un rato. Y pensé que quizás tendría que escribir algo, en primer lugar para agradecerles el detalle de llamarme, que me ha emocionado, y en segundo lugar para analizar yo mismo el porqué de mi mutismo.
Verán, estoy de vacaciones desde el 1 de octubre, unas vacaciones que Noli y yo esperábamos como agua de mayo, porque estamos muuuuuuuuuy cansados. A los pocos días viajamos a Asturias durante una semana (y uno de los motivos de mi silencio es que he estado preparando las fotos y el fotolibro del viaje, que ya publicaré).
Pero en el fondo la cosa es mucho más simple: no tenía ganas de escribir. Me sentía desconectado del blog. De hecho, siempre he dicho que el día en que decida dejar de escribir, por el motivo que fuese, lo haré de la misma manera en que empecé, a la chita callando.
Pero no es el caso
Aún así, reitero mis gracias, y también a todos los que se hayan dado cuenta del detalle y se hayan preocupado. Creo que fue a Rosita Fraguel, una de mis lectoras, a quien leí hace tiempo una frase que rezaba más o menos así: dejas de escribir en un blog cuando tu vida es tan intensa que no tienes tiempo para nada más ![]()
No es que no haga cosas, es que no me apetece contarlas. Pero no deja de ser curioso que esté escribiendo esto ahora mismo. Es como un reencuentro.
PS María, Blat, sé que tenía que haber publicado hace tiempo cierta historia. Mea culpa. Me enmendaré en cuanto pueda.
!-->




mariorod dijo
feliz descanso
21 Octubre 2009 | 11:41 PM