Hoy no voy a poner a parir a nadie. Más bien al contrario XD

Les he hablado en diversas ocasiones sobre los derechos que tenemos como fotógrafos, es decir, dónde podemos sacar fotos y en qué condiciones. Recuerdo que uno de los puntos más controvertidos es el de sacar fotos dentro de los centros comerciales. Hasta donde yo sé, se puede, ya que son centros de titularidad privada, pero de acceso público, con lo cual, se aplica la regla de que siempre se pueden sacar fotos en la vía pública, a lo que sea y cuando sea (se aplican las excepciones sobre la intimidad y esas cosas, claro).

Pues la semana pasada me pasó una cosa curiosa. Fui a un centro comercial (El Muelle) en Las Palmas a esperar por unos amigos (y eso es materia para otra historia ]:-)). Había quedado en la puerta, pero como no los veía, entré un momento.

Como iba con la cámara en ristre y el flash puesto, tenía una pinta nada discreta. En esto que se me queda mirando un guardia de seguridad, e imaginé lo que venía después.

Y me equivoqué, en parte. La cosa fue como sigue.

Agente de seguridad: Hola, buenos días.

Yo: Buenos días, dígame.

Agente de seguridad: Si te digo una cosa, ¿te vas a enfadar?

Yo: (Descolocado) Er... Claro que no, hombre, diga.

Agente de seguridad: Veo que tienes una cámara... ¿Te importaría no sacar fotos aquí dentro? En las terrazas puedes, por supuesto, pero aquí dentro te pediría que no lo hicieras.

Yo: (Mi cerebro funcionaba a toda velocidad) No, tranquilo, no pensaba sacar fotos, solo estoy esperando a unos amigos.

Agente de seguridad: Ah, bien perfecto. Muchas gracias y buenos días.

Yo: Buenos días.

Cuando me pidió que no sacara fotos en el interior, automáticamente pensé «pero es que sí se puede», pero cogí ese pensamiento y lo retorcí como a una víbora por varios motivos.

  1. Realmente no iba a sacar fotos allí dentro, así que no tenía sentido ponerme a discutir por un tema puramente académico.
  2. Tampoco estoy tan seguro de tener razón como para meterme en una discusión al respecto con un guardia de seguridad. Tendría que confirmarlo primero.
  3. Qué coño... Me lo pidió con total amabilidad. Cuando encuentro un agente de seguridad que te trata como a una persona y no como a un sospechoso en potencia, yo me desarmo. No tenía caso discutir.

Esto me lleva a intentar averiguar de una vez por todas si lo de sacar fotos en los centros comerciales es legal o no, pero al margen de eso, me quito el sombrero ante este hombre que no se comportó como un cafre, no como muchos otros que yo me sé.