Señor Presidente, puede usted ponerse como le salga del pito
Que se le puede fotografiar igual.
Les pongo en situación. Acabo de leer un artículo de Canarias Bruta titulado Sin fotos, por favor. En el artículo, que se refiere a otro artículo del periódico La Provincia titulado Cacicada presidencial.
En esencia, lo que ha pasado, es que un periodista tomó unas fotos de ZP mientras hacía ejercicio en la vía pública. Al darse cuenta, los agentes que acompañaban a ZP de escolta exigieron al periodista que borrara las fotos de la cámara (aaaay, melones, para qué están los programas de recuperación de archivos borrados...)
En el artículo de Canarias Bruta se preguntan sobre la legalidad de esta actuación.
Yo se lo diré: NINGUNA.
Recordaba que había un artículo publicado por Mauro Fuentes sobre a quién podemos fotografiar. A través de ese artículo pueden consultar la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, que en su artículo 8.2a dice (las negritas son mías):
En particular, el derecho a la propia imagen no impedirá:
Su captación, reproducción o publicación por cualquier medio cuando se trate de personas que ejerzan un cargo público o una profesión de notoriedad o proyección pública y la imagen se capte durante un acto público o en lugares abiertos al público.
Blanco y en botella de clínica de fertilidad. ZP es una personalidad con cargo público ejerciendo actividades en lugares abiertos al público. Y las consideraciones de seguridad no valen. Si no quiere que lo fotografíen, que se meta en su casa y que no salga a la calle. Punto pelota.
Qué me tocan los cojones estas maneras para con los fotógrafos... Así que, a joderse, señor presidente, a joderse.

