Hay tres cosas que la Sagrada Madre Rusia nos ha proporcionado a nosotros, miserables occidentales: el vodka, Vladimir Putin y el fusil de asalto AK-47. Dejaremos los dos primeros para evitar el alcoholismo y la vigorexia. No quiero que nadie empiece a cazar osos a pecho descubierto en los Urales después de haber leído este blog.

Seguro que todos están acostumbrados a ver fusiles AK-47 en manos de gente a la que Jack Bauer torturará por el bien de la Democracia más tarde o más temprano, pero no lo saben todo sobre tan gloriosa pieza de ingeniería soviética. Qué va.

Pueden comprobarlo leyendo ocho cosas que seguramente no sabían acerca del AK-47.

PS No sé si regalarle a Claudia del AK-47 de Hello Kitty cuando tenga unos añitos más...