¡ME CASARÍA CON ÉL!
Me sé de uno que, al leer el título de la historia, se ha imaginado de qué voy a hablar. Eso después de cagarse en mi señora madre, por decir algo no demasiado ofensivo ![]()
Hace unos cuantos días murió Michael Jackson, como todos ustedes sabrán, a menos que hayan estado de misión en Marte hasta la semana pasada. El día en que murió, la radio y la tele se volvieron de repente de color MJ, a todas horas. De repente, parecía que todo dios ha sido fan de Michael Jackson de toda la vida.
Pero tranquilos, que no me voy a poner a rajar de nadie
No me voy a poner en plan lacrimógeno, porque a fin de cuentas, que un artista que me gusta muera me jode porque nunca más volverá a sacar un disco de la música que me gusta, pero no se trata de una desgracia personal. En cierto modo me hace gracia la gente que salió por la tele rasgándose las vestiduras.
Mi epifanía con Michael Jackson llegó hace muchos años, allá por los 90, gracias a mi amigo Mavick, y en menor medida, al perpetrador de la frase que da título a esta historia (ya llegaremos a eso, ya, jojo). Mavick me introdujo en la música de este genio, este tío que hizo una música como no le he visto hacer a nadie más. Un tío que al final de su vida daba penita, porque tiró su vida por el retrete, pero como siempre digo, no hay que confundir que te guste su música con que te guste la persona. Para mí como si MJ era violador de perros... En lo tocante a lo musical, claro. Siempre sostuve que si lo que le imputaban era cierto, merecía que lo entrullaran para el resto de sus días.
Mi amigo JC envió un correo larguísimo el viernes, que reproduciré por aquí si él me da permiso. Su correo es tan bueno que le da por saco a cualquier cosa que tenga yo que decir (que tampoco es tanto).
Sin embargo, hay una anécdota protagonizada por uno de mis amigos y lector asiduo de este blog
Recuerden que MJ estuvo en Tenerife en el año 93 para un concierto. Cuando me lo dijo mi amigo Mavick me quedé flipando. ¿MJ en las islas? Coño, se habría perdido. Pero no, era real. Él y mi otro amigo, al que llamaremos X, insistieron para que fuera con ellos, pero yo de acojonado no fui (tenía cierta aprensión a viajar, que se me ha ido quitando con el paso de los años).
Ellos fueron a Tenerife a ver el concierto, y cuando volvieron, no les cabían los genitales en los calzoncillos, de excitados que estaban. Lo mejor de todo fue LA ANÉCDOTA que me contaron, así, con mayúsculas ![]()
A mi amigo X le hicieron una entrevista justo a la salida del concierto. La típica de enganche en la que un reportero trinca a un fan con cara de follarse a un perro que lleve tatuado «MJ» en el lomo, para preguntarle que qué le había parecido.
El amigo X, totalmente fuera de sí y con una erección de babuino (eso no me lo dijo, pero no era difícil de imaginar), espetó un sonoro «¡ME CASARÍA CON ÉL!». Y eso porque le preguntaron a él primero, porque Mavick era mucho, pero que mucho peor.
Digamos que todavía se lo recuerdo de vez en cuando, solo para poner las cosas en contexto ![]()
Siempre pensamos que esa gloriosa frase digna de cualquier cabalgata del Día del Orgullo Gay se había perdido como lágrimas en la lluvia, porque a fin de cuentas fue proferida en la era prehistórica en la que hinternecs era un sueño húmedo equivalente a pornografía de la dura para nosotros. Lo que no sé es si estará en el metraje que TVE ha subido a YouTube y que nos llega por cortesía de CanariasBruta
Yo no lo he mirado, que estoy en el curro, pero si alguien se traga las cuatro partes y detecta la frasecita, que deje un comentario.
Actualización
Vayan al minuto 7:45 de este vídeo (en teoría va automáticamente), vayan ![]()
Por cierto, señor X, nos ha mentido usted todos estos años. La realidad era mucho peor. No dijo usted «¡ME CASARÍA CON ÉL!», sino «¡QUIERO ACOSTARME CON ÉL!». Hay un matiz importante de putiferio y degeneración ahí.
Que me tronchoooooooooooooooooooo ![]()





sinsangre dijo
Te odio
29 Junio 2009 | 06:26 PM