Ilión y Olympo
Me he propuesto ir haciendo reseñas de cada uno de los libros que vaya leyendo. Así relleno miserablemente el blog cuando no se me ocurra nada que escribir.
A lo mejor no debería haber dicho eso.
Qué coño, da igual. A lo que iba.
Hace años me compré dos libros titulados Ilión 1: El asedio e Ilión 2: La rebelión. En ese momento no sabía que en realidad a esos dos libros seguían otros dos, titulados Olympo 1: La guerra y Olympo 2: La caída (por cierto, como suele ser habitual, la edición original en los EEUU solo tenía dos libros, Ilium y Olympos).
Antes de explicarles por qué deberían salir corriendo a comprar los cuatro libros a la vez, les diré que Dan Simmons está entre mis escritores favoritos de ciencia ficción (junto con Lois McMaster Bujold). Sus novelas están tan plagadas de referencias cultas que harán las delicias de cualquier aspirante a gafapasta del planeta, pero no por ello dejan de ser entretenidas hasta la nausea. Te dejan pegados a la página, literalmente.
Ahora intenten combinar esto:
- La guerra de Troya, contada por Homero en la Ilíada.
- Conceptos de mecánica cuántica avanzada... Un momento, la mecánica cuántica ya es avanzada. Eso último es redundante.
- Inteligencias artificiales (cyborgs más bien) llamados moravecs, en honor a Hans Moravec.
- Morlocks y Elois.
- William Shakespeare, el Bardo Inmortal.
- Marcel Proust.
- La obra teatral The Tempest, de Shakespeare, con todos sus personajes: Próspero, Miranda, Calibán, Sycorax y Setebos.
Uno se pregunta «¿pero cómo coño ha podido Simmons mezclar todo eso en una obra de ciencia ficción?». Pues créanme, lo ha hecho. Y no solo lo ha hecho, sino que lo ha bordado.
La novela parte de una premisa aparentemente simple: en un futuro muy lejano, los antiguos dioses griegos (Zeus y compañía), vueltos a la vida de alguna manera, contemplan la guerra de Troya, interviniendo cuando les da la gana. Pero lo para Homero eran luces divinas y energías del Tártaro, para los dioses son distorsiones cuánticas y campos de entropía nula. O cosas así. A esto sumamos una sociedad de inteligencias artificiales sumamente evolucionadas que mora en las lunas galileanas, y una sociedad indolente y hedonista de seres humanos que vive pacíficamente en el planeta Tierra.
Uno empieza a leer las novelas con la ceja alzada, pero el ritmo es tan absolutamente ágil, que no te importa lo que te cuentan. Es decir, la suspensión de la incredulidad es completa.
Las dos primeras novelas cuentan con tres tramas paralelas, dos de las cuales confluyen al final del segundo libro. En las dos siguientes novelas, todas las tramas acaban confluyendo (y de qué manera). En general considero que los dos primeros libros son mejores, con una estructura narrativa más cuidada y épica, pero qué coño, eso no quiere decir que los dos últimos libros no sean buenos, que lo son. Lo que pasa es que los dos primeros son excepcionales.
Hay pocos escritores que me hagan disfrutar tanto de la lectura como Dan Simmons (ya me pasó una vez con Los Cantos de Hyperion, otras cuatro novelas). Me he leído las cuatro en dos semanas (y eso que ya no leo tanto como antes), teniendo en cuenta que me leí de nuevo las dos primeras para tenerlas fresquitas antes de empezar con las dos últimas (que no compré hasta que no salieron en formato de bolsillo).
Prueben a comprar el primero y léanlo, prueben.
PS A mí la gente de cyberdark.net no me paga un duro, faltaría más. Recomiendo la tienda porque el servicio es buenísimo (aunque no sirven a Canarias, y entiendo sus razones) y me sale de los cojones, básicamente ![]()
PPS Es difícil recomendar un libro sin andar soltando cosas de la trama. En este caso es particularmente difícil. Fíense de mí. O no ![]()



bleuge dijo
Me has puesto :)
La semana pasada conseguí por fin el volumen 2 de las de George RR Martin, que estaba agotadísimo y acaban de reabastecer librerías.
Ya tengo los 4, puedo empezar con calma! :)
5 Junio 2009 | 08:05 PM