La tiranía de tus últimas fotos
Hace tiempo les hablé de los extraños mecanismos de filtrado que mucha gente aplica a la hora de elegir sus fotos favoritas en Flickr (o en cualquier otro servicio de publicación de imágenes).
Ahora les voy a comentar algo parecido, pero de carácter más general, en contraposición a aquello particular de lo que les hablé. Verán, cada vez que alguien deja un comentario en Flickr sobre una de mis fotos, recibo un correo indicándome en qué foto, cuál es el comentario y quién me dejó el comentario, con enlace a su álbum de Flickr incluido.
Es norma común pinchar en el enlace del comentarista para echar un vistazo a sus fotos, con más razón si el correo que te ha llegado es porque esa persona te marcó como contacto. Y entonces comienza el proceso de selección. Pero en este caso no se trata de evaluar las fotos de una persona con miniaturas, se trata de que estás evaluando todo el trabajo fotográfico de esa persona para saber si lo marcarías como contacto, a base de dos, o a lo sumo tres páginas de fotos. Sus últimas fotos.
Eso a veces me aterra.
Flickr no es un fotoblog precisamente. En Flickr cabe de todo (mientras te dejen publicarlo, claro), así que es normal encontrar fotos que son auténticas obras de arte al lado de auténticos truños (yo lo hago). Como espacio para compartir fotos está cojonudo, pero como espacio para mostrar tu trabajo con un cierto nivel... Y no es porque no se pueda, ya que hay gente que cuida muy mucho lo que publica, sino porque parece que no esté pensado para eso.
Por eso puede pasar que las 20 últimas fotos de tu álbum sean de un asadero en la playa, medio borracho, y por eso quien quiera que las mire pensará «bah, las fotos de este tío no sirven». Y justo después de esas fotos se encuentran auténticas joyas que, de seguro, gustarían al que ha desdeñado las fotos del asadero. En general creo que captan la idea, y esto no tiene nada que ver con tecnología 2.0 ni hostias. Desde que el onvre es onvre, realiza muestreos muy sesgados y parciales para elegir las cosas que elige.
En realidad esto se arregla cuidando tu espacio Flickr como si fuera tu cara pública, poniendo solo fotos de calidad. Pero en mi caso eso no vale, porque uso Flickr para publicar cualquier foto que acompañe a una de mis diarreas mentales.
Así que ya saben, cuando vayan a decidir si marcan a una persona o no como contacto en Flickr (o en general, cuando vayan a decidir si tal o cual fotógrafo les gusta), intenten mirar algo más de dos o tres páginas. A veces se llevarán una sorpresa. A mí me ha pasado.
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