Recuerdo una época en la que el mundo era joven y fresco, las caléndulas olían a caléndula, los pantalones de pana eran la pinga en verso y los hombres de verdad programaban en ensamblador a pelo, como David Braben y su Elite.

En aquella época, mi amigo Bleuge me introdujo en el maravilloso mundo de la demoscene. La demoscene estaba (y está) formada por tarados cuyo mayor placer era llevar sus equipos al límite mediante la programación de demos, programas que combinaban música e imágenes en movimiento para... Pues para eso, para demostrar que podían hacerlo, que eran los mejores, que podían meter los efectos 3D más alucinantes en apenas unos pocos KB de código. Eran los dioses de la programación. Flotaban en auras de densa información electrónica, a dos palmos del suelo, y programaban con la mente.

En ensamblador, por supuesto.

Con el tiempo dejé de interesarme por la demoscene, aunque me consta (me consta muy bien), que Bleuge sigue prestándole la atención que se merece. Esa y mucho más.

Ayer vi en Microsiervos una pequeña historia que me ha recordado esos tiempos. Vean lo que se puede hacer en solo 4 KB de código: Elevated.

PS No sé si serán los mejores ejes para estar al día con cosas de la demoscene, pero he encontrado dos fuentes bastante solventes en el blog de Bleuge: Pouet.net y Demoscene.tv. Me encanta el sabor retro que destila la primera :)