Que a mí me pasan cosas raritas no lo duda nadie.

Hace unos cuantos días vi una notificación de Correos encima del mueble del salón. Pensé que se trataba de un libro raro que tengo pedido y que está algo fuera de circulación por la distribuidora (La noche de los trífidos de Simon Clark, para ser más exactos).

Pasado un rato Noli me dijo: «tienes un paquete de una tal Purificación».

¿Mande? ¿Purificación?

Cuando Noli me dijo eso puse mis bases de datos a toda máquina durante unos segundos, y el resultado fue un hermoso vacío que haría las delicias de Stephen Hawking. Ni agujero negro ni hostias.

Yo no conozco a ninguna Purificación. Ni a Pura. Ni a Puri. No tengo ni puta idea de quién es.

La cuestión es que el paquete iba dirigido a mí, aunque los apellidos estaban al revés (González Pérez, en lugar de Pérez González). Y la dirección era totalmente correcta.

Hasta hoy no había podido ir a Correos a buscar un paquete, pero todo este tiempo me he estado preguntando quién coño me mandaba un paquete, y de qué se trataba. Pensé que sería un error.

Pero ahora estoy total, completa y absolutamente seguro de que no se trata de un error. Vean ustedes lo que me ha mandado la tal Purificación.

El misterio de Purificación y las vaquitas

El misterio de Purificación y las vaquitas

El misterio de Purificación y las vaquitas

El misterio de Purificación y las vaquitas

El misterio de Purificación y las vaquitas

Esto no puede ser un error, porque:

  • Purificación mandó el paquete a mi nombre completo (aunque los apellidos estaban al revés).
  • La dirección de correo era impecable.
  • Lo que es más importante, conoce mi DNI. Constaba con el sello de la oficina de Correos de Aranda de Duero, de donde es Purificación.
  • Son vacas. Punto.

Así que, o alguno de mis conocidos se ha tomado muchas molestias para hacerme un regalo sin que yo sepa que se trata de él, o bien... O bien nada. No se me ocurre. Quien quiera que sea me lee en el blog y me conoce lo suficiente como para hacer un regalo de este tipo.

Purificación tiene que estar descojonándose allá en Burgos XD

Actualización: Noli, que es mi ángel de la guarda para las buenas maneras, me ha pegado un buen tirón de orejas porque dice que parece que me estoy descojonando de Purificación en esta historia, y no le he agradecido el regalo. Y nada más lejos de la realidad. En realidad estoy tan agradecido que no sabría ni por dónde empezar a dar las gracias. Digamos que me pudo más la sensación de shock por lo inesperado del regalo. En cualquier caso, muchas, muchas, muchas gracias :)