Dominación de vaquita
Aaaaah... Cuánto tiempo sin hablar de mis amigas las vaquitas.
¿Ustedes creían que había desterrado a las vaquitas de mi vida? Nonononononononono. Lo que pasa es que en mi hogar hay una guerra cruenta, sin cuartel, entre vaquitas y ranitas.
No hay prisioneros. Solo cadáveres que recoger.
Ejem. Les decía que hace tiempo que no hablo de vaquitas, pero mi compañero y donante de zhebra Iván (lo pongo en negrita para que se vea el nombre; es que si no se me pone mustio el hombre) me ha mandado un enlace que no puedo ignorar.
¿Tienen fantasías húmedas con sus vaquitas? Qué pregunta, pues claro que las tienen. No puede ser de otra forma. Pues aquí tienen la forma perfecta de sublimar sus fantasías vaquitosexuales.
Noli, sé que estás leyendo esto. QUIERO UNA. Y no, no es negociable.
!-->




antares dijo
Dios.
6 Marzo 2009 | 01:00 PM