Sobre los curiosos efectos de la Relatividad en el depósito de combustible
Ir mamado perdido por las mañanas camino del trabajo da lugar a pensamientos extraños, como todos ustedes saben. De hecho, asusta pensar en la horda de trabajadores anónimos o con blog, pergeñando asesinatos en sus mentes, reviviendo sus últimas noches de sexo o planificando cuidadosamente estrategias para levelear paladines en el World of Warcraft.
Si toda esa energía se concentrara y liberara, amaneceríamos todas las mañanas con bonitos hongos nucleares en el horizonte, a la altura de las autopistas.
Anteayer iba yo legañoso perdido en el coche, cuando me fijé en el medidor de combustible. No crean ustedes que fue algo casual, o una actividad gratuita, no. Yo soy de esos maniáticos que pone a cero escrupulosamente el contador de kilómetros del coche cada vez que echa combustible, y así saber exactamente cuál es el rendimiento del motor con respecto al gasto de combustible. Cosas más raras se han visto. Den una vuelta por La Coctelera y lo comprobarán.
Fijeme yo en el susodicho indicador, cuando reparé en una cosa inquietante: la aguja del medidor baja más rápidamente cuanto menor sea la cantidad de combustible. Es decir, pongamos por caso que cuando la aguja marca medio depósito, ustedes llevan recorridos 530 kilómetros desde el último respostaje (lo que es mi caso). Aplicando una simple regla de tres (no me sean vagos, hijos de puta, y guarden las calculadoras), ello querría decir que cuando al coche le dé por pararse debido a que no tenga ni una puta gota de combustible, en teoría habré recorrido 1060 kilómetros. ¿Cierto?
Y un cojón de murloc.
Lo normal con esa tasa, y si sigo rodando por autopista, es llegar a los 880 kilómetros, o 900 kilómetros si me apuran mucho (recuerden que soy una tartana).
Creo recordar que lo mismo me pasaba con mi anterior coche, y con el de Noli pasa lo mismo, así que sospecho que, o bien la aguja sufre algún tipo de deformación espaciotemporal a lo Hiro Nakamura, o bien los medidores están diseñados así. Pero a mí no me pregunten.
PS Escribiendo estas reflexiones raras sobre lo cotidiano me siento como Swibel ![]()






swibel dijo
no había llegado a la última línea, y este post ya me lo había adjudicado... por variados motivos... pero sobre todo por lo de "den una vuelta por la coctelera".
sobre el medidor del combustible, aun queda mucho por decir.
si, señor.
/
25 Febrero 2009 | 07:25 PM