Llevo casi cuatro años escribiendo en La Coctelera. Muchos de ustedes llevan leyéndome prácticamente desde el principio, así que saben de mis aventuras y avatares.

Casi al principio, hubo mucha gente a la que conocía, o no, que creó su propio blog en La Coctelera. Esas personas solían escribir historias que hacían referencia a las historias de otras personas de ese círculo de amistades, y se dedicaban a dejar comentarios en las otras historias y a recibirlos en las suyas propias.

Era una red. Una red tejida con historias, casi siempre personales, y comentarios entre lo jocoso y lo directamente disparatado.

Aquella era la época de Yeyo, de Sinsangre, de la Agente Naranja, de Daminor, de Noli, de Logoss, de Cóndor, y de muchos más.

La mayoría fueron abandonando sus blogs, que hoy están ahí como testigos mudos de lo que sus propietarios quisieron decir.

Pero como podría decirles cualquier entendido en Historia, ésta siempre se repite, indefectiblemente.

Hoy hay nuevas caras en ese círculo, junto con algunas de las viejas que han seguido acompañándome en este camino. El doctor Pi, la Agente Naranja, Antares, Jacosito, Yeyo, Robbie, etc.

Uno de ellos se ha inventado el término cross posting, que da título a esta historia, para describir esta actividad en la que empiezas escribiendo una historia y acabas comentándola en el blog de otro miembro del círculo.

¿Han escuchado alguna vez la palabra «sinergia». Viene a decir que el todo es mayor que la suma de las partes, y se abusa del término en la jerga de los comerciales en casi todas las empresas (estoy hasta los cojones de la palabrita).

Pues eso es lo que han conseguido esta panda de desagraciados: pura sinergia. Cada blog, por sí mismo, es una cosa, pero ese blog, inmerso en la red que hemos tejido, es algo más.

Espero que perdure.