Por un día sin crímenes, de Sergio Gil
Últimamente encuentro muchas oportunidades para hablar de los éxitos de mis amigos, lo cual es una putada para mi carácter de natural envidioso, ruin y rastrero. Pero mi psicoanalista dice que tengo que utilizar el blog para parecer que soy una buena persona, así que aquí me tienen, haciendo publicidad descarada y esperando que alguno de estos cabrones se digne a pagarme al menos un bocata de calamares.
Muchos de mis lectores son a su vez lectores de Yeyo. Él y yo nos conocimos de rebote por las cosas estas de La Coctelera (soy algo así como el padre de su padre coctelero), y a lo largo de estos casi cuatro años nos hemos hecho buenos amigos.
Pues resulta que Yeyo, aparte de ser un fotógrafo cojonudo, también tiene inquietudes literarias. Tiene el arte metido en el cuerpo, el onvre. En el 2007 ganó el primer premio en el certamen literario Francisco González Díaz de Teror con su relato corto Capturando destellos, y hace unos meses escribió su primera novela corta, Por un día sin crímenes.
Y aquí debo entonar un mea culpa. Yeyo me pasó el manuscrito original para que lo revisara, y después de prometerle como cosa de cien veces que lo haría (solo llegué a darle unos pocos consejos de estilo), nunca lo leí entero. Y no porque no fuera bueno, sino porque soy irremisiblemente vago a la hora de leer textos largos en el ordenador. Me da una pereza de la hostia. Y como soy un vago redomado, no llegué a imprimir la novela.
Soy un gusano abyecto.
Así que espero redimirme (en parte) con esta historia de peloteo
Porque ahora podrán comprar su novela a través de Lulu.com: Por un día sin crímenes, , por 15,11 € en tapa blanda.
Para los que no lo sepan, Lulu.com es una plataforma para la autoedición de obras, es decir, quieres publicar algo, pero no tienes la pasta o la suerte de poder contar con un editor que te saque chorromil copias. ¿Qué puedes hacer entonces? Pues guisártelo tú solo: preparas el libro, lo maquetas y lo pones a la venta para distribuir copias impresas. Es un servicio cojonudo, hoyga.
Yeyo ya ha hablado de la edición de su libro en el blog, claro, pero ahora era mi turno de decir un par de cosillas.
¿Mi consejo? Cómprenlo, coño. Yeyo es bueno, carajo, y se merece todas las oportunidades del mundo. Háganse un favor y regálenselo estas Navidades, o cuando quieran.
Y enhorabuena, maestro ![]()

