El otro día estaba con Noli, mientras íbamos en coche a no sé dónde, hablando de no sé qué para hacer no sé qué cosa.

Sí, ya sé que es un poco impreciso. Se joden.

De lo que sí me acuerdo es de que en cierto momento, me soltó alguna burrada del estilo «quemar mis libros» o algo parecido. Ella siempre me amenaza con quemar mis libros de tanto en tanto, para dejar claro quién manda en casa.

Es decir, Claudia.

Ejem. El caso es que cuando dijo eso, le solté:

Estás generando muchísima amenaza.

Y ella me espeta, ni corta ni perezosa:

Será que te estoy generando muchísimo aggro.

En ese momento pegué un volantazo tal, que casi doy 42 vueltas de campana con el coche, en paralelo. Me quedé mirando al frente con los ojos como platos, mientras ella se quedaba en blanco dos segundos. Acto seguido suelta:

¡NOOOOOOOOO! ¡¿Qué he dicho?! ¡Estoy enfermaaaaaaaaaa! ¡No puedo creer que haya dicho eso!

Por supuesto, la amenacé con escribir la anécdota en el blog, para demostrar que, con el tiempo, todo se pega. Cualquier día me la encuentro jugando al World of Warcraft.

Féminas del mundo, un bastión de pureza frente al friquismo está cayendo XD