Escritura élfica en español
Los que siguen las gilipolleces que digo en este blog saben que tengo un grupo de historias que miro con un brillo de padre en los ojos. Un grupo de historias que en conjunto tiene casi tantos comentarios como los de mi historia sobre Fernandito Towers, demostrando que hay tantos amantes de los tatuajes como amantes de la efigie del futbolista.
Sí, estoy hablando de mis historias sobre escritura élfica. Escribí la primera historia sobre escritura élfica hace más de tres años, y les enseñaba cómo escribir fechas en élfico.
Tras esa historia, siguieron unas cuantas más, cada una más abstrusa que la anterior. Pero siempre podía contar con que alguien quisiera tatuarse el prepucio o un pezón con las iniciales de su amado, su amada o del perro que lo violó en su infancia. A veces pasa.
Pues bien, lo que les traigo hoy lleva en proyecto casi desde el principio. Tengo bocetos y documentos a medias desde hace más de tres años, y últimamente me he decidido a fusionarlos, creando un único documento titulado Escritura élfica en español. Así, a palo seco.
He condensado en un único documento PDF todas las lecciones que había publicado en el blog, dándoles forma, y he añadido unas cuantas cosas más que tenía pendientes (principalmente una referencia a las tipografías empleadas). El texto está escrito, como no podía ser de otra forma, en un tono que oscila entre lo irreverente y lo megalomaníaco. Pero dejaré que sean ustedes los que decidan si merezco una fellatio o que me cuelguen de los huevos mientras un hatajo de marineros rusos de un submarino que no ha tocado tierra desde que se rodó The Hunt for the Red October, me sodomiza usando vodka Turgueniev (fabricado en Arucas por los hijos de José Marrero Pérez) como lubricante.
Si están viendo esta historia directamente en el blog, y no por correo o en su agregador RSS, pueden leer directamente el PDF. Y si visitan la página que les he enlazado, también podrán descargarlo para disfrutar de un rato de lectura aberrante mientras sus gónadas no saben si excitarse por lo increíble del texto o retraerse en un mudo acto de protesta por la cantidad de endorfinas en mal estado que generan sus cerebros en gloriosa comunión con sus quemados nervios ópticos.
La tecnología que permite esta maravilla es obra de Scribd, un sitio que en Alt1040 definen como «el YouTube de los PDF». Y razón no les falta. El proceso para darme de alta, subir el PDF e incrustarlo en esta historia, es algo que me ha llevado menos de cinco minutos. Además, lo he puesto a disposición de todo quisque con su correspondiente licencia Creative Commons y lo he plagado de etiquetas para que sea fácil de encontrar por los buscadores, consiguiendo fama, gloria y mujeres deseosas de calvo.
Aquí tienen. Disfruten de la lectura, si no les revienta el cerebro antes con tanta chorrada ![]()
PS Scrib es uno de esos sitios tan cojonudamente increíbles que me extraña no haber oído hablar de él antes. Como herramienta de publicación es acojonante.
PPS Voy a poner un enlace en la barra de menú de la derecha para que el documento esté siempre accesible ![]()
