Polaris por casualidad
El sábado por la noche fui con mis amigos a hacer algo de observación astronómica en la Degollada del Salado, cerca de la cumbre de la isla. Las previsiones de tiempo eran relativamente buenas, ya que la capa de nubes estaba por debajo de nuestro nivel. Cuando eso pasa, las luces de Las Palmas quedan atenuadas, lo cual permite buenas noches de observación. Además, la luna no estaba por ningún lado.
Sin embargo, joder con el frío. Cuando llegamos había 6º, y al cabo de un rato la temperatura había bajado a 5º. Teniendo en cuenta la humedad del 2478% que suele haber por estos andurriales, es fácil imaginar que estábamos congelados como ratones. Tenía tantas capas de ropa que me pasé el tiempo deseando que no me picara nada, para no tener que intentar rascarme.
Saqué varias fotos, pero la mayoría quedaron inservibles porque siempre había un coche que pasaba por allí, con lo cual la larga exposición se iba a tomar por culo. Sin embargo, la única foto que se salvó tiene su miga.
En un momento dado, mi hermano colocó el coche de forma que cortara un poco el viento que subía del norte, para no pelarnos de frío con el telescopio y el portátil. Yo aproveché para plantar el trípode y la cámara al lado, asegurándolos con una cuerda, porque había un viento de cojones. Me dije a mí mismo «ahí hay un montón de estrellas, así que ahí mismo apunto». Todo profesionalidad, como podrán comprobar ustedes.
Dejé la cámara un montón de tiempo con el obturador abierto (veinte minutos, vamos), mientras me comía un bocadillo de tortilla e intentaba que una compañera del trabajo nos encontrara. Es que la pobre tiene el mismo sentido de la orientación que una paloma después de un ataque nuclear. Se le jodió la brújula interna, a la pobre.
Cuando uno de mis queridos amiguitos le dio una pedazo de patada al trípode sin querer (más le vale), supe que había llegado el momento de cerrar el obturador. Y esto fue lo que salió.
Sí, ya sé que la foto no se ve un carajo tan pequeña, pero véanla en grande, o mejor, en toda su gloria original.
La foto que conseguí sin apuntar siquiera fue una de la estrella Polar en la esquina inferior derecha, con la típica estela de estrellas recorriendo el cielo. Y como me olvidé de cambiar el ISO, quedó más oscura de la cuenta. Gajes del oficio.
Si lo hago adrede, no me sale ni de coña.
PS Intentaré subir a mediados de noviembre al Garañón, que es una de las mejores zonas de observación de la isla, a ver qué tal me quedan las fotos ![]()

