La importante separación de F5 y F9
Aviso: rayada filosófica absurda sobre videojuegos. Abandonen el barco. Schnell!
Hubo un tiempo, hace eones, en el que me dedicaba a dar saltitos bamboleando las tetas, enfundado en un pantalón corto y ajustado y en una camiseta de manga hueco más ajustada todavía, mientras me dedicaba a matar lobos y momias en medio de ruinas de origen maya. O algo así.
Sí, quiero decir que jugaba al Tomb Raider. Como un poseso. A todas horas.
Mi hermano también jugaba, y estábamos picados (por no decir que nos cagábamos alegremente en nuestra madre, pobrecilla, cada vez que nos veíamos). Un día estaba en una fase con una estatua gigantesca (esos enormes escenarios hacían que a cualquier friqui pajillero se le pusiera como el titanio), y andaba escalando una especie de pared vertical tras la estatua. Todo el que haya jugado al Tomb Raider sabe que tenías que andarte con mucho ojo por dónde pisabas, so pena de arrearte un hostiazo de impresión contra el suelo, con la consiguiente recarga de partida.
En un momento dado, estando de espaldas al precipicio y caminando por un saliente, oigo:
¡FLAP! ¡FLAP!
La escena siguiente no está dramatizada. Lo juro. Mi reacción fue:
- Decir «¿FLAP? ¿FLAP?
- Virarme (en consideración a mis lectores peninsulares, les pediré que lo traduzcan como «darme la vuelta»).
- Ver una gárgola voladora enorme a dos centímetros de mis tetas (bueno, de las de Lara Croft).
- Gritar.
- Darle un golpe al teclado, con tanta mala suerte que le di a las teclas de «saltar» y «avanzar» a la vez. Me caí por el precipicio, sí.
- Gritar otro poco.
- Pulsar F5.
A ver, encuentren un fallo en la escenificación anterior...
(tic)
(tac)
(tic)
(tac)
(tic)
(tac)
Supongo que si eres un jarcoreta de esos que prefieren una partidita al World of Warcraft antes que algo de interacción sexual con miembros del sexo opuesto, habrás notado un puño de hielo estrujando tu columna vertebral y tus huevos. Justamente al llegar al último punto.
Imagino hordas de enfurecidos lectores:
¡¿CÓMO QUE LE DISTE A F5?! ¡¡LOCO!!
Hay una especie de regla no escrita en el mundo de los videojuegos que dice:
- La tecla de guardado rápido es F5.
- La tecla de carga rápida es F9.
- Graba de vez en cuando la partida con nombre y apellidos, por el rostro de tu padre.
Pues en aquellos lejanos días, los programadores de Tomb Raider habían olvidado completamente el rostro de sus padres, porque los muy hideputas ponían la tecla de guardado rápido en F5, mientras que la tecla de carga rápida la ponían en F6.
Así que ya se imaginarán que lo que yo quería era cargar la partida, no grabarla. Pero como ambas teclas estaban juntas...
Ustedes dirán:
Nah, pero seguro que tenías una partida anterior guardada, ¿verdad? ¡¿VERDAD?!
Pues no. En aquella época todavía no había aprendido que, de vez en cuando, conviene grabar tu partida yendo al menú de opciones, solo por si de repente te ves en medio de una ensalada de tiros de la que no puedes salir ni recargando ni hostias (si lo sabré yo por el Call of Duty).
Menos mal que mi hermano, que iba un poco por delante, me dejó sus partidas guardadas. Eso sí, el escarnio que tuve que soportar fue espantoso ![]()
Mucha agua ha corrido bajo el puente. Ahora las teclas de quicksave y quickload están en F5 y F9 por defecto. Bien separaditas. Se ve que a algún desarrollador le pasó lo mismo.
PS Ya les dije que era una rayada filosófica absurda. ¿Qué coño esperaban?
