Gracias y asco
Esas dos palabras no combinan muy bien en una misma frase, pero son totalmente apropiadas. Enseguida verán por qué.
Lo primero, el asco, por aquello de empezar por lo malo y dejar lo del buen sabor de boca para el final.
El asco: ver el tratamiento que los medios han dado al accidente del avión de Spanair. Estoy hasta los cojones de ver a periodistas sin escrúpulos hacer leña del árbol caído (¿cómo cojones se le puede preguntar a un familiar de las víctimas que «cómo se siente»?) y a expertos dando su opinión sobre un tema del que en realidad se sabe más bien poco.
Las gracias: a todos los que, sin conocerme en persona, me mandaron mensajes al móvil, me escribieron correos o me preguntaron por el Google Talk, si todo iba bien, para nosotros, para nuestros amigos y nuestros familiares. Joder, me emocioné al pensar que ustedes se hubieran acordado de nosotros.
Lo cierto es que Noli me dijo, cuando todavía no se sabía gran cosa del accidente, que seguro que acababa apareciendo algún afectado que conociéramos de forma indirecta al menos, porque esta isla es muy chica. Yo me descojoné y le dije que tan chica no era la isla. Luego me comí las palabras con papas, porque tanto por parte de Noli, como por parte de mi cuñado, como por parte de otros amigos y familiares, al final resulta que había bastante gente conocida (repito, no directamente) en ese malhadado vuelo.
Efectivamente, esta isla es muy, pero que muy chica.
Por eso me quedo con el agradecimiento.
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Dr. House Norris dijo
La catastrofe ha pasado y todos lo lamentamos. Pero que por un % de share se vomite informacion sin ton ni son, se persiga a los familiares y se centres la mayoria de cadenas de television en ello y no dejen pasar el luto tranquilos como debiera ser me da bastante repugnancia.
25 Agosto 2008 | 12:53 PM