Hoygan, ¿y ahora pueden traducirme esta lámpara?
Hace casi un año puse en el blog una historia en la que les exigía, panda de miserables exhortaba amablemente a mis lectores a que me tradujeran una pulsera que me regaló un vecino chino que tengo. Como no, la pulsera estaba escrita en klingon en chino (¿en qué si no, cojones?), y conseguí la traducción exacta hasta de la caja.
Pues resulta que el otro día Noli y yo nos compramos una de esas lámparas orientales en Leroy Merlín, hechas en Morón de la Frontera. Al principio pensé que los caracteres eran élficos, pero eso debe de ser porque estoy hasta los cojones de los que me piden tatuajes para sus glúteos a todas horas.
Evidentemente, no esperarán que sepa lo que pone una lámpara con ideogramas, ¿no? Uno es ecléctico, no políglota. Además, para algo tengo un blog. Esta es la lámpara de marras.
Solo espero que la lámpara no se esté ciscando en mi progenie o algo parecido. Me vería obligado a romperla.
!-->
