Estoy haciendo una colecta para regalarle a Claudia un muñequito para que pueda entretenerse jugando por la tarde y así no desenchufarme los cables de los discos duros como tiene por costumbre. Como mis lectores son todos gente adinerada y de bien, he pensado que no estaría de más que estiraran sus putos bolsillos, panda de rácanos un pequeño donativo.

Inclínense y adoren a su dios, miserables gusanos.

Venga, coño, ¿qué son 250 dólares de nada? Si con lo mierdoso que está el dólar, al cambio está tirado...