Hay un blog que tengo fijo entre mis lecturas de cabecera: Fogonazos, del genial aberron. Leer Fogonazos es como meterse un pico de National Geographic, Popular Science y la Muy Interesante, todo junto.

Hoy me dio por cargar una historia del blog directamente en el navegador y descubrí una pequeña foto en la sección lateral con la etiqueta «abandonos». Menudo descubrimiento. Es lo que tiene leer los blogs a través de lectores especializados como Google Reader. Te pierdes esas pequeñas cosillas que los autores ponen en sus blogs (si lo sabré yo, jojo).

La sección Abandonos del blog de aberron contiene todas las historias que ha recopilado sobre lugares abandonados. He tenido que resistirme para no leérmelas todas de golpe, pero a vuelapluma, las que más me han gustado han sido la del aeropuerto fantasma de Mueller (Texas), el faro enterrado de Rubjerg Knude, el avión de unos narcos en una playa de Oaxaca o la iglesia de San Juan de Paricutín en medio de un mar de lava.

Procrastinen un rato. Así podrán hacerse los interesantes en cualquier conversación.