Se nos acaba de morir un cachito de la infancia
Por lo menos a los que andan en la gloriosa treintena, como yo. Ya lo dice Vespinoza: muere un clásico.
No es por ponerme sentimentaloide, pero coño, somos unos cuantos que recordamos Barrio Sésamo con cariño. De hecho, pensaba bajarme los episodios para darle a Claudia un poco de educación televisiva de la que recibí yo (no, el programa de Ana Rosa Quintana no es una opción). Además, en estos tiempos de mierda viene bien citar lo que dice Vespinoza:
El único adulto que podía invitar a toda clase de menores de edad a su casa sin que un escalofrío recorriera la espalda de los televidentes.
Motivo por el que en los EEUU consideran que Sesame Street no es un producto para niños, por ejemplo. Manda cojones.
Requiescat in pace, panadero.
!-->
