Aviso: voy a soltar una rayada sobre videojuegos que hasta los más enfermos de entre mi tribu sentirán ganas de huir como si yo tuviera una enfermedad venérea contagiosa por vía visual. He dicho.

Una parte importante de la población mundial, de carácter pajillero, y entre los que me incluyo, está esperando el momento preciso en el que Blizzard ponga a la venta el esperado Starcraft 2, para tener un enorme orgasmo colectivo que sería capaz de sacar a Obi-Wan Kenobi de la tumba con más fuerza que la explosión de Alderaan. De hecho, la salida del Starcraft 2 es más esperada incluso que el advenimiento de JC (Jesucristo p'a los amigos), según algunos analistas del ramo. Eso es una masturbación perturbación en la Fuerza, y lo demás es pelo de culo de ewok.

Ejem. El caso es que se supone que Starcraft 2 va a seguir el arco argumental del Starcraft original y su expansión, Brood War. Así pues, dado que tengo ambas partes un poco olvidadas, después de haberlas acabado en su momento, he decidido acabarlas de nuevo esperando que la segunda parte salga a la venta este año (de otra forma el número de suicidios adolescentes en Korea del Sur dejaría atrás a los de Japón por primera vez en la historia).

Yo me acabé la primera parte y la expansión con parche en el ojo y pata de palo, pero al cabo de un tiempo me compré el juego, baratito. Lo tengo en casita, original y flamante. He estado jugando a ratos desde principios de año, y voy por la sexta fase de la campaña zerg, llamada en español El Templario Tétrico (qué traducción más chunga para The Dark Templar).

Por cierto, ahora es cuando empiezo a utilizar términos que solo entenderán los que hayan jugado. Si no has aprovechado para huir hasta ahora, debes saber que tienes otra oportunidad.

Hace unos días me dispuse a empezar la fase, y noté que en la zona de inicio tenía acceso a minerales, pero no había ningún géiser de gas vespeno. Eso suele pasar cuando tienes que arrebatarle el géiser a una base enemiga poco guarnecida o bien disputársela porque está en tierra de nadie. Por otro lado, había sendos géiseres en zonas aledañas, pero como estaban en mesetas elevadas, no podía llegar a ellas con mis zánganos. Y dado que para llevar mis zánganos hacia allí hubiera necesitado evolucionar los sacos ventrales de mis superamos, cosa para la que necesito precisamente gas vespeno, pues como que no.

Me dispuse a buscar el géiser por todo el mapa, pero a medida que pasaban los minutos, me iba mosqueando, porque no aparecía por ninguna parte. Pensé que tenía que haberlo pasado por alto, porque no parecía estar en ninguno de los sitios accesibles a mis zánganos, y tampoco parecía estar en la única base protoss que estaba medianamente desguarnecida. En un alarde de cabezonería, me cargué a todos los enemigos únicamente con mis fuerzas iniciales (Kerrigan, cuatro hidraliscos, dos mutaliscos y dos guardianes).

Pero no había ni rastro del puto géiser.

En ese momento empecé a buscar información en internet y a martirizar a mis amigos (que me han mandado a tomar por culo en repetidas ocasiones, no sé por qué) para encontrar una solución, porque, o el géiser estaba delante de mis narices y no era capaz de verlo o, lo que era peor, no estaba.

Después de mucho buscar, llegué de rebote a un sitio que contaba que si tu copia de Starcraft es pirata, lo más probable es que no tenga géiser.

Un momento... ¿Copia pirata? Coño, mi copia es original. ¿A qué viene esto?

Desesperado, decido tirar por la vía de en medio: me bajo una versión pirata (ahora sí que sí) con el μTorrent, en inglés, y a ver qué pasa.

Los resultados me han dejado con el culo al aire. Esta es una captura parcial de la zona de inicio de mis tropas en la susodicha fase, usando mi copia original en español:

Y esta es una captura del mismo sitio usando la copia pirata en inglés que me he bajado:

CO-JO-NES.

No tengo ni puta idea del motivo, pero no hay manera humana (ni zerg) de acabar el juego usando la versión española. Así pues, a tomar por culo. Seguiré jugando a mi versión pirata en inglés y tan a gusto. Y cuando me la acabe me quedaré babeando y expectante para cuando llegue el momento de volver a embutirme en un traje de marine espacial terran, o en la piel de un hidralisco zerg, o en el aura de un fanático protoss.

Lo que no me pase a mí...