Cadáver isométrico
Hoy tengo el día muy tonto. Antes estaba contestando un correo de mi amigo Isra comentando unas cosillas acerca de esconder unos cadáveres para que no los encuentre nadie, y de repente se produjo una de esas conexiones pseudoaleatorias que sacan algo de basura de mi subconsciente. Lo que provocó el core dump fue la palabra «cadáver».
Y sí, esto va de videojuegos. Ya pueden ustedes salir en desbandada.
Hay unos cuantos videojuegos que me mantuvieron en mis años mozos (qué bien queda eso para parecer más viejo) bien pegadito a la pantalla del ordenador, quemando horas y horas desentrañando enigmas o ajustando saltos en el píxel preciso para que mi personaje no acabara defenestrado. Cadaver era uno de esos juegos.
El comienzo era simple: tú tomabas el papel de un enano que tenía que recorrer una fortaleza para matar a Dianos, un nigromante, y de paso agenciarse todo el oro que pudiera. Sí, ya sé que el argumento no es para tirar cohetes, pero lo que realmente impactaba del juego era su complejidad en forma de rompecabezas.
A mí me da la impresión de que si hoy se sacara un juego la mitad de complicado que este (que nunca pude acabar), no se iba a comer un rosco. El juego se basaba en la resolución de rompecabezas a través del uso de diversos objetos. Podías combinar diversos objetos para obtener otros más poderosos (a través de pociones, por ejemplo), o apilar objetos para subir a lugares altos o para apretar pulsadores, por ejemplo. Y todo ello en unos decorados muy atmosféricos, que me recordaban a los interiores de la serie Into the Labyrinth.

Este videojuego fue desarrollado por la gloriosa The Bitmap Brothers, con juegos que me hicieron disfrutar como un enano, como Xenon, Speedball o Gods, entre otros. Para Cadaver aprovecharon el tirón que tenían en esos momentos los gráficos isométricos (creo que el primero en su género fue esa joya llamada Knight Lore, con el motor Filmation).
El juego tenía unos gráficos muy detallistas (no obstante, salió para Amiga y Atari ST, además de para PC), y el sonido era cojonudo, el justito para meterte en situación, con mucho silencio y efectos sonoros puntuales (llegué a odiar el pedo de clavicordio electrónico que sonaba cuando morías, cosa que sucedía con bastante frecuencia, por otro lado).
Si tienen curiosidad, pueden acudir a su proveedor de abandonware habitual ![]()
