Tinta electrónica
Hoy estaba leyendo mi ración habitual de feeds y he recalado en una historia que me ha dejado una curiosa sensación de déjà vu, por el tema y por quien lo escribe. Me explico.
Hace casi dos años escribí una historia acerca de un cacharrejo del que no he vuelto a oír hablar, el Sony Reader. No me da la impresión de que el bicho este sea muy popular, pero vamos, existir, existe.
A lo que escribí en su día sobre los dispositivos electrónicos de lectura, podría añadir una nueva razón de peso para disponer de esta tecnología, siempre que sea asequible: la disponibilidad geográfica. Vivir en Canarias es un auténtico castigo cuando de conseguir libros de ciencia ficción o fantasía se trata, como ya he comentado en alguna ocasión. Pero, ¿qué pasa si, simplemente, puedes descargarte los libros? De esa forma, acabamos de un plumazo con los problemas de paso por aduana y su puta madre. Nunca volverás a tener que pagar casi el equivalente del precio del artículo que has pedido simplemente porque al funcionario de turno le sale de las pelotas cobrarte una pasta por gestionar el IGIC.
Pues hoy he leído en el blog de mi paisano pjorge (el mismo por el que supe del Sony Reader) un apunte sobre otro lector electrónico que me ha hecho salivar encima del teclado, cual remedo calvo de un perro de Pavlov. Se trata del Papyre 6.1. Después de leer la lista de características y lo bien equipado que viene, me han entrado ganas de nuevo de comprarme un bicho de estos. Hasta que he visto el precio, claro (imagino que Pedro lo recibió como parte de una campaña promocional). El bichín cuesta 350 lerus... Y sí, ya sé que lo amortizas con unos cuantos libros que te compres, pero aún así, sigue siendo un tanto salado de entrada. Con un precio un poco más ajustado, y con la misma me lo pienso.
PS Otra cosa es que haya mercado de libros electrónicos, claro. Como siempre, es cuestión de si los editores de libros en formato de árbol muerto están dispuestos a aprovechar las oportunidades que le brinda la red como canal de distribución.
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