Sí, ya sé que toda la blogosfera habla de esto, pero me la pela. Citando a mi amigo Isra:

Se me ha puesto tan dura que no sé cuándo se me volverá a poner penduleante; quizás hasta el día del estreno.

El 22 de mayo el mundo se paraliza al son de la gloriosa sinfonía de John Williams. Saquen sus sombreros y sus látigos.