Mi última historia para el 2007
Hay cosas que acaban convirtiéndose en pura tradición a fuerza de repetirlas. Um... Qué gilipollez. Las tradiciones se hacen a fuerza de repetirlas. Olviden lo que he dicho, que tengo sueño ![]()
Esta es la tercera vez que despido año en el blog. Ya lo hice en el 2005 y también en el 2006. Releyendo las paridas que escribí se me saltan las lagrimitas ![]()
Cuando llegan estas fechas todo el mundo se dedica a recapitular, a intentar encontrar razones para lo bueno, lo malo y lo peor. Yo no suelo hacer balance más que de lo que escribo, aunque no estaría de más que me dedicara a pensar en logros personales y profesionales, para variar ![]()
Como se podrán imaginar, este año tiene signo propio, el signo de Claudia. Llevo toda la vida oyendo eso de que un hijo te cambia la vida, en ocasiones en boca de gente que no tiene hijos. Bueno, pues no saben cuánta razón tienen ![]()
A lo largo de este año, Noli y yo hemos tenido que adaptarnos a un montón de cosas nuevas que vamos aprendiendo sobre la marcha. Nos hemos maravillado, nos hemos llevado sustos, hemos tenido ataques de suprema mala leche en los que hemos tenido ganas de tirar a la niña por la ventana. La hemos velado, hemos respirado con ella, por ella, para ella. Esa cosa pequeñita de 10 meses, siete kilos y medio, sonrisa perenne y ojos como pozos en los que podrías perderte irremisiblemente, se ha convertido en el eje de nuestras vidas.
Uno de los frutos de todo esto es que escribo menos, y mucho de lo que escribo no está tan inspirado, ni de lejos, como lo que escribía en el pasado.
Pero me importa un huevo.
El hecho de escribir menos y peor implica que hay una cosa llamada «vida» que me absorbe. Y eso es bueno. Y si el motivo es Claudia, pues mucho mejor.
Este año me han quedado un montón de cosas pendientes, en todos los planos que puedan imaginarse. En el bloguero (¡yo he venido aquí a hablar de mi puto blog!), se me quedan en el tintero un montón de historias que he decidido no publicar. Historias que he eliminado de mis borradores porque su redacción consume más tiempo del que puedo (o quiero) disponer. A lo mejor he alcanzado el nirvana bloguero y todo ![]()
En resumen: dos años y medio escribiendo. 1482 historias (incluyendo esta). Y cuerda para rato, si quieren seguir acompañándome ![]()





yeyo dijo
¡Hasta el infinito! ¡Y más allá!
Un abrazo y lo mejor para el 2008.
Calvo, Friky, hermano, padre, esposo, hijo y amigo...
31 Diciembre 2007 | 03:25 PM