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La Coctelera

Ad astra

El blog es de Chuck Norris y me lo follo cuando él quiere

7 Diciembre 2007

El perro

(Oli está trasteando con el telescopio; yo estoy al lado, con la Mulder; hemos estado vislumbrando a un perro vagabundo toda la noche.)

  • Yo: creo que he oído algo.
  • Oli: será el puto perro.
  • Yo: (enfoco con la linterna hacia los árboles al norte; de repente veo un perro, muy quieto, mirando hacia nosotros; es blanco como la leche, tiene los belfos retraídos aunque no se oye nada; sus ojos parecen rojos por efecto de la luz en sus retinas.)
  • Yo: Oli, por tu vida, ponte detrás de mí, despacio.
  • Oli: ¿pero qué coño...?
  • Yo: (susurrando) Oli, me cago en dios, hazme caso.
  • Oli: (finalmente mira hacia donde estoy enfocando con la linterna; le falta poco para cagarse en los pantalones; el perro no se ha movido.)
  • Yo: ponte detrás de mí, coño.
  • Oli: (se pone lentamente detrás de mí, sin quitarle ojo al perro.)
  • Yo: ahora vamos hacia el co... (de repente el perro se lanza hacia nosotros.)
  • Ambos: (corremos por nuestra vida hacia el coche; Isra y Alberto no se han enterado de nada, escuchando música de Barry White dentro del coche; el perro se acerca rápidamente.)
  • Yo: (asiendo la manecilla de la puerta) ¡ADENTRO, COÑO!
  • Ambos: (saltamos dentro del asiento; en el último momento el perro cuela su cabeza por la puerta justo antes de que me dé tiempo de cerrarla.)
  • Yo: ¡ME CAGO EN DIOS! (de forma instintiva cierro la puerta y atrapo la cabeza del perro entre la puerta y el bastidor, a la altura del cuello; el perro ladra furiosamente, intentando zafarse.)
  • Isra: ¡ME CAGO EN CRISTO, ESTO QUÉ ES! (de alguna manera Isra y Alberto acaban ocupando ambos el asiento del acompañante; Alberto solo grita incoherencias.)
  • Oli: ¡CIERRA LA PUTA PUERTA!
  • Yo: ¡NO PUEDO, JODER, LE HE PILLADO LA CABEZA (el perro está regándome de saliva; su mandíbula está a centímetros de mis piernas, pero él no puede avanzar ni salir, y yo no puedo cerrar la puerta.)
  • Oli: ¡USA EL LÁSER!
  • Yo: ¿QUE USE EL QUÉ?
  • Oli: ¡EL LÁSER, COJONES, CIÉGALO!
  • Yo: ¡DÓNDE ESTÁ EL PUTO LÁSER!
  • Oli: ¡LO TENÍAS TÚ!
  • Yo: ¡JODER, NO SÉ!
  • Oli: (se las arregla para buscar el láser en el bolsillo de mi chaqueta; después de dos o tres intentos logra sacarlo; se le cae al suelo.)
  • Oli: ¡ME CAGO EN LA PUTA! (recoge el láser del suelo) ¡HAZME HUECO PARA DISPARARLE EN EL OJO!
  • Yo: (intento hacerle un poco de sitio; empiezan a fallarme las fuerzas y me he cagado en los pantalones, aunque solo me doy cuenta vagamente.)
  • Oli: ¡TOMA, HIJO DE PUTA! (dispara el láser directo al ojo izquierdo del perro; éste no para de moverse, pero en una de estas logra acertarle de casualidad.)
  • Yo: ¡JODER! (el perro ahora también está aullando de dolor, pero se mueve más; me fallan las fuerzas.)
  • Oli: ¡EL HIJOPUTA SIGUE VIVO!
  • Yo: ¡NO PUEDO MÁS!
  • Isra: ¡NO SUELTES LA PUERTA!
  • Yo: ¡NO PUEDO MÁS, ME CAGO EN TODOS LOS DIOSES! (de repente se me escapa la puerta, y el perro sale disparado hacia atrás; estaba intentando alejarse.)
  • Oli: ¡CIERRA LA PUTA PUERTA!
  • Yo: (casi antes de que Oli abra la boca, cierro la puerta) ¡YA ESTÁ! (el perro se queda gimiendo fuera, merodeando alrededor del coche; dentro del coche solo se nos oye a Isra, a Oli y a mí respirando pesadamente; Alberto sigue gritando.)
  • Isra: ¡CÁLLATE YA, ALBERTO!
  • Oli: ¡ALBERTO, CÁLLATE DE UNA PUTA VEZ! (Alberto no se calla.)
  • Yo: ¡ALBERTO, CAGONDIOS! (Alberto sigue gritando.)
  • Isra: (le arrea una hostia a Alberto para que se calle; se refocila en el acto, como venganza por no haber llevado bocadillos auténticos de La Montaraza; Alberto finalmente se calla.) ¿Qué cojones hacemos ahora?
  • Yo: salgamos de aquí cagando leches.
  • Oli: ¿pero, y el telescopio?
  • Yo: que le den por culo al telescopio. ¿Quieres salir? (a todo esto, no hay ni rastro del perro, aunque se le oye gemir.)
  • Oli: espera, espera, espera...
  • Todos: (suspiramos aliviados; durante unos minutos hay un sepulcral
    silencio; nadie dice nada; ni siquiera se oye el perro.)
  • Yo: vayámonos de aquí.
  • Isra: sí, vayámonos de aquí de una puta vez. No sé a qué coño estamos
    esperando.
  • Oli: esperen, un momento...
  • Todos: (nos quedamos callados como esperando a que termine la frase pero no lo hace.)
  • Yo: ¿qué es lo que pasa?
  • Oli: no puedo dejar aquí el telescopio.
  • Yo: ¿tú estás loco? ¿Vas a salir ahí después de lo que ha pasado?
  • Isra: (con síntomas de histerismo) ¡Es que ni se te ocurra abrir la puerta!
  • Oli: un momento, pensemos con calma. Primero, enciende las luces del
    coche.
  • Yo: (después de un momento de sopesar la orden de Oli, giro el mando de las luces hasta poner las luces largas; no se ve nada; Oli alarga el brazo hacia mí.)
  • Oli: pásame la Mulder.
  • Yo: (me doy cuenta de que tengo la linterna a mis pies, reposando encendida entre los pedales del coche. La recojo y se la paso a Oli.)
  • Oli: (coge la linterna e intenta iluminar el exterior a través del cristal de la puerta de su asiento pero apenas pasa luz; casi toda es reflejada por el propio cristal; aprieta el botón para bajar la ventanilla lo suficiente como para sacar la Mulder; Isra escucha el ruido del motor de la ventanilla y salta como un resorte.)
  • Isra: ¡que no abras coño!
  • Oli: un momento, no pasa nada (por el estrecho espacio abierto de la ventana ilumina el exterior, la luz hace un minucioso barrido y no hay ni rastro del perro; finalmente, el foco se detiene sobre el telescopio, tan cerca y al mismo tiempo tan lejos.)
  • Oli: yo creo que se ha ido.
  • Isra: ¡Los cojones se ha ido! ¡Ese sigue por ahí! ¡Vámonos ya coño!
  • Oli: podemos coger el telescópio.
  • Yo: deja el puto telescópio ahí. Es mas importante la vida.
  • Oli: sí, seguro que dirías lo mismo si fuera tu puta cámara...
  • Yo: (lo miro con fijeza, sabiendo que en el fondo tiene razón.)
  • Oli: podemos quedarnos aquí hasta que se haga de día y cogerlo con mas
    seguridad o llamar a alguien por el móvil para que vengan a ayudarnos,
    pero es absurdo dejarlo aquí.
  • Isra: (mas calmado) podemos cogerlo sin necesidad de bajar del coche. Arrancamos y situamos el coche justo al lado del telescopio, bajamos un poco la ventanilla y lo subimos en el coche.
  • Yo: ¿y quién coño va a asomar la mitad del cuerpo fuera de la
    ventanilla para cogerlo? ¿TÚ?
  • Isra: necesitamos un voluntario (a los tres se nos pasa la misma idea por la cabeza y nos quedamos mirando a Alberto.)
  • Alberto: (nos mira a todos sin querer creer que estamos pensando lo que obviamente estamos pensando) No, no, no, no, no. Ni de coña, hijos de puta. Yo no asomo ahí fuera con ese perro salido del mismísimo infierno. Antes preferiría meterme en un avión lleno de serpientes.
  • Oli: ¿recuerdas aquel asuntillo sucio que me pediste que no contara a nadie...?
  • Alberto: (Oli apenas ha acabado de hablar cuando Alberto baja lentamente la ventanilla, abriendo un portal al oscuro y hostil exterior; saca la cabeza y mira primero a un lado y luego al otro; Oli se pone junto a él con la Mulder.)
  • Oli: no te preocupes que yo vigilo.
  • Alberto: chiquito consuelo ese... (saca lentamente los brazos fuera del coche hacia el telescopio que está a apenas un metro del coche; aferra sus manos al metálico instrumento e intenta levantarlo pero sus intentos son en vano; pesa demasiado y sus dedos resbalan sobre la lisa superficie.)
  • Oli: (tocando los cojones) agárralo bien.
  • Alberto: (mira a su hermano como si pudiera con ello meterle una serpiente por culo; saca un poco más su cuerpo al exterior y rodea con sus brazos el cilindro; emite un contenido sonido por el esfuerzo de intentar levantar tanto peso; las pesadas patas del trípode se arrastran por el polvoriento suelo y finalmente chocan contra la puerta.)
  • Oli: (tocando más los cojones) ya lo tienes.
  • Yo: ¡MECAGOENDIOS! (de pronto, surge de entre la oscuridad un veloz misil pálido que se queda pegado a uno de los brazos de Alberto; un grito estentóreo de dolor desgarra la noche; el perro tiene atrapado en sus fauces el brazo de Alberto, que deja caer el telescopio al suelo y solo atina a gritar.)
  • Isra: ¡DIOS! ¡DIOS!
  • Yo: ¡quítaselo!
  • Oli: (reacciona con lo único que tiene a mano y comienza a golpear en la cabeza al perro con la Mulder, pero el perro no suelta su presa.)
  • Alberto: ¡QUÍTENMELO! ¡QUÍTENMELO! ¡AAAAAAAAAAAAAAH!
  • Oli: ¡Joder, suéltalo ya! (destroza la linterna contra la cabeza del animal y las pilas del aparato salen volando; los demás no saben qué hacer; todos piensan a toda velocidad en una solución; Isra piensa que quizás en el portabultos haya un objeto mas contundente con el que golpear al perro, alguna herramienta quizás.)
  • Isra: (gritándole a Oli) ¡busca algo atrás! (Oli está fuera de sí y
    no oye lo que le dicen, solo sigue golpeando al animal con la linterna.)
  • Yo: ¡arranca el coche! ¡A lo mejor se asusta!
  • Isra: (arranca y pone la marcha atrás; el coche se desplaza
    abruptamente hacia la carretera y se detiene; el perro trastabilla en el suelo, pero no suelta a Alberto, que se ha desmayado; Isra sale disparado carretera abajo, dejando olvidado el telescopio.)
  • Yo: ¡hay que buscar ayuda! ¡Hay que buscar ayuda!
  • Oli: mi telescopio... Mi telescopio... (está más pálido que su hermano, que continúa con el perro masticando su brazo.)
  • Isra: (comienza a descender frenéticamente carretera abajo; el perro continúa colgado del brazo en el exterior del coche, meciéndose por la velocidad como un pelele pero su instinto le obliga a no
    abrir su mandíbula; Oli sigue dándole de hostias al perro mientras sigue con su cantinela.)

(aquí hay una interrupción; nadie sabe lo que pasa en el interludio; el siguiente acto tiene lugar en el Hospital Negrín.)

- Es un milagro que no haya perdido el brazo -dijo el médico a los tres agotados tíos que están en la sala del espera de urgencias del hospital-. Pero hemos podido intervenir a tiempo. Está bastante traumatizado.

- Los tres suspiran aliviados. Alguno deja escapar alguna lagrima. No diremos quién, para preservar su virilidad.

- El médico les mira y frunce el ceño.- ¿Puedo preguntarles una cosa? Es
curiosidad personal no profesional.

Los tres miran con extrañeza al galeno.

¿Qué cojones estaban haciendo ustedes allí?

Tags: ficcion, relato

servido por adastra 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Mayor Kong

Mayor Kong dijo

"Antes preferiría meterme en un avión lleno de serpientes."

LOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL.

8 Diciembre 2007 | 01:24 AM

YeyoGS

YeyoGS dijo

Me cago en la puta, lo único que me hizo pasar terror fue el pensar que cojones estaban haciendo aquellos dos en el coche oyendo Barry White O.o

8 Diciembre 2007 | 01:49 AM

Efrén

Efrén dijo

Pero vamos a ver....

¿eso es una historia real? ¿cuando ocurrió? ¿dónde fue? (para no ir... más que nada :)

8 Diciembre 2007 | 05:29 PM

Oliver

Oliver dijo

Ahora tendrás que contar la historia sobre cómo recuperamos el telescopio (¡CHAM!)

8 Diciembre 2007 | 08:44 PM

Oliver

Oliver dijo

Ahora tendrás que contar la historia sobre cómo recuperamos el telescipio (¡CHAM!)

8 Diciembre 2007 | 08:46 PM

Acuarela

Acuarela dijo

Qué buena la historia :D

9 Diciembre 2007 | 06:23 PM

Reena

Reena dijo

Eso eso, que paso con el telescopio? supongo que toda la optica se fue pal carajo no?

9 Diciembre 2007 | 10:08 PM

Luis

Luis dijo

Por curiosidad, ¿de que tamaño era el perro?

10 Diciembre 2007 | 08:30 AM

Dr. House Norris

Dr. House Norris dijo

Pero como coño salis de casa sin esto
http://www.superinventos.com/S190110.htm

Ay Dios mio!!!! Pa haberse matao.

10 Diciembre 2007 | 02:36 PM

Treiral_

Treiral_ dijo

Cremisima el relato XDDD
Si se van al campo lo mejor va a ser llevarse un silbato de esos para torturar entrenar a los perros.
Por cierto cuando empecé a leerlo leia Noli en lugar de Oli XDDDD
El asunto se arregló en mi cabeza cuando nombrarón el telescopio.
Saludos!

10 Diciembre 2007 | 05:59 PM

Small Blue Thing

Small Blue Thing dijo

Realmente divertido. Y muy bien escrito. Da hasta un poco de penita que la historia sea de ficción :)

10 Diciembre 2007 | 08:11 PM

Redrum

Redrum dijo

Ya es mala suerte encontrarse con Cujo...

11 Diciembre 2007 | 10:00 AM

Alberto

Alberto dijo

DIOSSS!!! Mi puto brazo, por qué mi puto brazo!!!!!

PD: Jamás podreis hacer que Oli cuente ese asuntillo salido del mismísimo infierno.

PD2: No es un autógrafo de Samuel L. J.

11 Diciembre 2007 | 02:34 PM

Tena

Tena dijo

jajajaaja, debo confesar que me he reido mucho,,,, incluso antes de saber que tenia un tag 8-) en el fondo les quiero un montonnnnnnnnn jajajaaja. Mu weno calvorota!

18 Diciembre 2007 | 02:02 PM

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