Curiosidades del reino animal
Recuerdo que cuando era pequeñajo, con ocho o nueve años, mis padres me dejaron una semana entera con mis abuelos paternos. Vivían en el campo, en la Atalaya de Santa Brígida, y como cualquier otra casa en el campo, era tranquila. Demasiado tranquila para un niño de ocho o nueve años ![]()
Por otro lado, mi abuelo era un poco tiquismiquis con sus cosas, y no me dejaba trastear en su taller, que era lo que realmente quería, para ver si los materiales de allí se quemaban con la misma facilidad que los del garaje de mi padre.
Um, a lo mejor no debería haber dicho lo anterior, por si mi padre lee el blog algún día. Aunque pensándolo bien... Antes se hiela el infierno ![]()
A lo que iba, que me disperso. Como me aburría, me dedicaba a ver la tele o me ponía a leer los libros que tenía mi abuelo por allí. Lo de coleccionar libros viene de familia, y mi abuelo tenía una colección de libros gordísimos que me llamaba mucho la atención. Concretamente, esta colección:
La colección tenía dos libros que eran auténticas maravillas, titulados Curiosidades del reino animal y publicados por la editorial Bruguera.. Solo por el título ya daban ganas de leerlos. Y me los leí. Enteros. Recuerden que me aburría y no tenía nada que hacer.
Ahora piensen: ¿qué puede tener un libro que parece el Códex Gigas para que llame la atención de un crío de ocho o nueve años? Pues está claro: fotos o dibujos. Estos dos libros estaban plagados de ilustraciones.
No he visto nunca un libro tan preciosista como este par, ya que cada animal del que hablaban contaba con una ilustración dibujada a mano, y la calidad de las ilustraciones era (y es) muy elevada. De entrada, el dibujo del bicho capturaba tu imaginación, y te animaba a leer el texto, descubriendo así por qué resultaba tan raro el bicho. De ahí saqué mi costumbre de mandar a la gente a ser fornicada por un farumfer.
Teniendo en cuenta que los libros fueron escritos en 1969, me voy a pasar por el forro esas cosas de la propiedad intelectual y voy a fusilar de forma inmisericorde un artículo completo. Así se hacen una idea.
Casi invisible en los altos árboles del África Ecuatorial, el oyam, pequeño lemúrido de 12 cm., se pasa horas interminables peinando a mordiscos su espléndida piel de brillante color tan suave como la misma seda. Cuando termina de acicalarse limpia cuidadosamente los pelos que quedan en sus encías valiéndose de un pequeño órgano óseo, especie de segunda lengua que oficia como palillo de dientes.
El oyam o gálago enano es tan pequeño que cabe perfectamente en el hueco de una mano. Su tamaño exiguo no le impide ejecutar saltos espectaculares de tres y cuatro metros gracias a sus miembros posteriores muy desarrollados. Por la noche, estos pequeños y brillantes animalitos saltan, en grupos, de rama en rama buscando frutos, huevos e insectos. Los grillos y los saltamontes constituyen para ellos plato exquisito.
Detalle singular: los brillantes colores de su piel, que desaparecen al sobrevenir la muerte, tampoco soportan la cautividad.
Aún hoy abro estos libros y me deleito con su olor a humedad, sumergiéndome en sus textos e ilustraciones, y aprendiendo cosas realmente curiosas sobre los animalicos. Menudo ataque de nostalgia ![]()
Por cierto, por si alguien se lo pregunta, los libros son míos, ya que cuando me fui de casa de mis padres apliqué un curioso procedimiento de herencia anticipada. Que me salté a mi padre, vamos ![]()
PS Ahora que lo pienso, creo que no le regalaré jamás a Claudia un Cheminova, no sea que le de por mezclar permanganato de potasa con petróleo y...
PPS Joder, menuda mina he encontrado a propósito del Cheminova.
PPPS Buscando en Google me he dado cuenta de que estos libros son unos auténticos incunables.
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pkim dijo
Hola!
La idea del cheminova como regalo es genial. Yo tuve uno... y ni me explotó en la cara ....bueno...si pero uno sigue por aquí ...
Ok ok....es peor lo que hago yo ahora.... que con más años más daños.... apuntado a ciencias químicas en una universidad a distancia. (si, como si me hubiese recuperado de estudiar en la ulpgc...o me sobrase el tiempo para estudiar mientras trabajo)
Ahora....si mezclas cualquier alcohol con acido nítrico.....erm....mejor lo dejamos no vaya a ser que le de ideas a nadie.
Mejor cheminova y que aprenda algo interesante con enfasis en la palabra aprender que tenga una coleccion de barbies y quiera ser como ella en el futuro...
En cuanto a los libros de animalitos...yo tenía en su epoca unos que eran igualitos pero más pequeños y estaba divididos por continentes. Todavía tienen que estar por ahí en alguna caja en LP.
30 Noviembre 2007 | 10:15