¡Largo me lo fiáis!
Nunca he ido a una obra de teatro. Mi cuñado me llama cazurro por ello, y buena parte de razón lleva. Lo cierto es que nunca me ha llamado la atención, pero creo que tengo que empezar a replantearme un par de cosas.
El sábado pasado fuimos a ver la obra Don Juan Tenorio de José Zorrilla, en vivo y en directo en el barrio de Vegueta de Las Palmas de Gran Canaria. Para los que no conozcan la ciudad, les diré que ese barrio es de una hermosura incomparable, antiguo y lleno de sabor. Da gusto pasear por sus calles empedradas. No es muy grande, pero lo que no tiene en tamaño lo suple con creces en encanto.
Puestos así, el marco para una obra clásica es incomparable. De hecho, esta es la tercera vez (creo) que se pone la obra en escena, en esta ocasión con Diana Palazón como doña Inés (les sonará por hacer el papel de Laura en Hospital Central) y Marcial Álvarez como don Juan Tenorio (hacía el papel de Pope en la serie El comisario). El otro día escribí un apunte rápido justo antes de salir para Las Palmas, y prometí que ampliaría la historia en cuanto tuviera ocasión. Aquí vamos ![]()
Noli y yo salimos con bastante tiempo de antelación de casa de mis padres, ya que no llevamos a la enana. Consideramos que podría haber muchísima gente por allí, e ir con el carro podía ser un agobio. Además, yo iba en plan fotorreportero, así que no podía hacerle mucho caso a la niña, con lo que Noli hubiera tenido que tragarse todo el trabajo logístico. Además, la necesitaba como mi asistente ![]()
Damas y caballeros, menos mal que llegamos con dos horas de adelanto. Solo les diré que, según mis cálculos, hacen falta seis años para ver por completo la obra al aire libre en Vegueta. Un año por escenario. A menos que tengas en tus manos un Aperture Science Handheld Portal Device, claro. En ese caso, te plantas de un escenario a otro en un momentito.
El primer acto de la representación tuvo lugar en la plaza de Santo Domingo. Cuando llegamos a la plaza, una media hora antes del comienzo, nos dimos cuenta de que la cosa iba a estar jodida. Yo llevé el trípode y el objetivo Sigma 70-300mm. Este es un objetivo discreto, poco luminoso (a 300mm tiene f/5.6, lo cual te obliga a tirar con ISO máximo, introduciendo mucho ruido). No esperaba milagros, y de hecho, de las más de 600 fotos que saqué, apenas se han salvado unas pocas. Contaba con ello ![]()
Me las arreglé como pude para plantar el trípode en una esquina, y entonces empezaron nuestros padecimientos, porque la riada de gente que intentaba coger un buen puesto para ver la representación se comportaba como una turba, pisándote y empujándote, sin importarle que tuvieras un trípode con el que podrían partirse la crisma si tropezaban.
Pero no voy a contarles con detalle nuestras carreras por las calles de Vegueta. Solo les diré que pudimos ver los actos primero y penúltimo, porque cargando con todo el equipo, la gente nos adelantaba cosa fina. De hecho, después de acabar el primer acto, fuimos disparados a la plaza del Pilar Nuevo para ver el segundo acto, pero tuvimos que largarnos directamente a la plaza de Santa Ana, justo en frente de la catedral de Las Palmas, para poder ver algo del final.
Evidentemente, no se puede criticar la representación de una obra (que no la obra en sí) viendo únicamente dos escenas aisladas. Sin embargo, lo poco que vi me gustó, y mucho. Marcial Álvarez tiene una cierta pinta de golfo que le viene muy bien para representar a un personaje calavera y vividor como era don Juan Tenorio. Le echaba mucha pasión al asunto. Apenas vi actuar a Diana Palazón, ya que solo la oímos hablar en la cuarta escena del quinto acto (o primer acto de la segunda parte), en su encarnación como estatua. Esa parte no deja mucho lugar a la interpretación creativa, creo. Quizás otras personas que hayan ido a representaciones de años anteriores puedan comparar (donde don Juan era interpretado por Juanjo Artero, el que hacía de Charlie en El Comisario y doña Inés era interpretada por Alicia Bogo, también de Hospital Central el primer año y Diana Palazón el segundo).
En cuanto a la organización, pueeeees... Entiendo que es imposible ver la representación cuando hay miles de personas abarrotando las calles de Vegueta. Eso es impepinable. Pero lo que no entiendo es que la Policía no montara una serie de "pasillos seguros" para que los actores pudieran moverse con comodidad de un acto a otro. De todas formas, reconozco que eso le daba bastante espontaneidad al asunto.
En definitiva, la idea de representar una obra como Don Juan Tenorio en las calles de Vegueta, es magnífica. El hecho de que Vegueta sea un lugar estrecho hace prácticamente imposible ver la obra entera. Casi seguro que tienes que ir más de un año para apreciar todos los actos. Por lo demás, teniendo en cuenta la enorme cantidad de gente que pululaba por allí, no vi que pasara nada raro (aunque hubo algunos desmayos que atender, creo).
PS Casi se me olvida... ¿Alguien puede explicarme qué puñetas pintaba Mary Sánchez allí? A mí me chirriaba como un par de gatos follando en medio de una ópera de Puccini. No pegaba ni con cola, y es que a veces se pasan con eso de la fusión de estilos.
PPS Cuando escuché música folklórica canaria en la apertura del primer acto, casi me atraganto. Eso es un anticlímax y lo demás son boberías. Eso es como tener a un gaitero tocando a carga para la batalla de Stirling justo antes de la batalla de las Termópilas. Con todo el respeto a las gaitas. Todas ellas.
PPPS Tienen un álbum en Flickr con todas las fotos que pude salvar, aparte de las que he puesto en el artículo.
PPPPS En el Proyecto Gutenberg tienen el texto completo de Don Juan Tenorio. Si prefieren una representación más escénica, dividida en actos, pueden consultarla en Cervantes Virtual.
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forestman dijo
Aquí en Alcalá de Henares se interpreta todos los años, y cada año es diferente. Es una pasada y atractivo a la vez el cambiar de escenarios.
14 Noviembre 2007 | 12:40 AM