Hay una cosa que echo de menos en Google Reader, el sistema que utilizo para estar al corriente de todo lo que leo en la red: información de totales. Verán, no sé cuántos canales RSS tengo registrados, pero a ojo de buen cubero, yo diría que son más de 200.

Y ahora dirán ustedes «ya está este chuleándose de todo lo que lee». Pues no era esa la idea, vamos }:-)

Mis amigos opinan que es humanamente imposible leer tantos blogs y hacer vida normal, como trabajar y esas minucias. Sin embargo, sí que es posible, si se organiza uno convenientemente. Verán, hace mucho tiempo (un par de años ya), leí en alguna parte algo sobre una forma de organizar tus canales RSS según la frecuencia de lectura. Normalmente, cuando uno va acumulando lecturas, tiende a clasificarlas en áreas temáticas: fotografía, programación, etc. Lo malo de este enfoque es que estás mezclando lecturas de tipo «coño, esto tengo que leerlo todos los días porque estos tíos son los dioses» con lecturas del tipo «bueno, parece interesante, así que vamos a ver qué dicen un par de días». Eso no es eficiente.

Por lo tanto, en lugar de clasificar mis lecturas de forma temática, las clasifico por «importancia». Y nótese que he entrecomillado el término «importancia» porque en realidad la palabra no se ajusta del todo a la realidad. Ahora les digo por qué.

Para entrar en materia, tengo cinco niveles de clasificación de mis lecturas, desde {1} hasta {4}, más un nivel adicional que llamo {Q}. Esta captura de pantalla muestra el estado de las cinco carpetas que tengo en mi Google Reader para clasificar las lecturas:

Organización de mis lecturas en Google Reader

Cada una de las carpetas tiene blogs (o lo que sea) de lo más diverso, sin más orden que la frecuencia con la que los leo. Diariamente leo los que están en {1}, los que están en {2} los leo cada dos días (o más), y así sucesivamente. Los que están en {Q} están en cuarentena, es decir, son blogs que he encontrado y que parecen interesantes, pero como no es bueno fiarse de las primeras impresiones, los tengo un tiempo indeterminado en cuarentena a ver si son realmente buenos. Si al final decido que merece la pena leerlos, los paso a uno de los niveles. Si no, los borro.

¿Qué me lleva a poner un blog en una u otra categoría? Pues un montón de factores (de ahí que la palabra «importancia» no sea del todo adecuada). Los factores son: interés, frecuencia de actualización y amistad, principalmente. Normalmente los más interesantes los pongo en {1}, pero también podría ir uno que no encuentre tan interesante pero que sea de algún amigo porque me interesa saber qué es de su vida.

Por otro lado, la frecuencia de actualización influye mucho. Si un blog no me parece la hostia de interesante y actualiza poco, quizás lo ponga en {2}, pero si escribe 10 historias todos los días, casi seguro que baja a {4}, para no saturarme. Los blogs que están en {4} pueden pasarse dos semanas sin que los lea, por ejemplo.

La moraleja es: cada cual se organiza los niveles como prefiera. De esta forma, solo leo una docena de blogs o así todos los días, pero el resto conforma un conjunto de lecturas más sosegadas. Y créanme, lo de la cuarentena es un gran invento. Incluso lo he usado a veces para sacar fuera de mis lecturas algún que otro blog que ya no me interesaba (normalmente, en lugar de borrarlo sin más, lo pongo en cuarentena una temporada).

Espero que esto resulte útil a alguien por ahí. Es que tenía la imperiosa necesidad de hacer alguna buena acción hoy }:-)

PS Creo que llevo más de un año queriendo escribir esta historia. Por qué lo he hecho ahora, es un misterio venido del infierno que solo puede explicar Iker Jiménez. O no.

PPS Cuando hablo de «blogs» en la historia, me refiero en realidad a canales RSS. Yo leo a través de Google Reader tanto blogs como fotos de Flickr, por ejemplo. Cualquier cosa que tenga canal RSS, vamos :)