El sábado pasado, en lo que esperábamos que Alio se comprara unas camisetas, aproveché para escaparme y ponerme a buscar detalles raritos que fotografiar, que es lo que me gusta Y descubrí que la plaza de santa Ana tiene una entrada al Infierno, con su propio guardián y todo.

Hete aquí:

Pero este guardián tiene más de una cara. Esta, por ejemplo, más oscura:

O esta otra, a medio camino, pero más amenazadora:

¿Con cuál se quedarían ustedes?

PS Como bonus, una perspectiva un poco diferente: