Vivir sin música
Recuerdo un anuncio de los 40 Impresentables Principales de hace algunos años, en el que se veía a un chaval, estereotipo de los chavales peludos del mundo (que conste que yo pertenecí a esa tribu), pasando de una filípica que le estaba soltando el padre como de la mierda. El padre, por supuesto, era el estereotipo de los padres encorbatados del mundo. Gracias al Gran Cthulhu que yo no uso corbata. Casi nunca.
En un fotograma del anuncio el chaval se retiraba el pelo y se descubría uno de los pinganillos que formaba parte de los cascos con los que estaba oyendo música. El lema final era algo así como «¿cómo podrías vivir sin música?» o algo así.
Pues bien, yo lo hago. Y como habitualmente, empiezo esta historia por el final, para variar ![]()
El anuncio no me vino a la cabeza de buenas a primeras, aunque hay muchas cosas que emergen de repente en mi enferma cabeza, pero no fue este el caso. Estaba leyendo una de las historias que Cathan escribe sobre música, en su serie Song of the week, y de repente pensé: «Cathan y yo tenemos formas muy diferentes de vivir la música; técnicamente él está vivo, y yo soy un no-muerto». Eso fue hace meses. Muchos meses. Llevo desde entonces dándole vueltas a esta historia.
Hubo una época en la que yo consumía música a la punta pala. Como no tenía pasta para comprar discos, me tragaba todo lo que podía en los 40 Principales, y me sabía de memoria cientos de canciones y de grupos. Y antes de que nadie salte, ya qué que los 40 no son precisamente lo mejor del planeta para adquirir cultura musical, pero qué coño, tampoco me iba a poner a escuchar Jazz por cojones porque sí.
Sin embargo, llegado a un punto, me divorcié de la música. Raro, ¿eh? No fue algo consciente, sino que dejé de escuchar música poco a poco. Eso no quiere decir que me tape los oídos cuando oigo una canción de Estopa por la calle (aunque me entran ganas de cortarme las venas cuando escucho sus canciones, pero ese es otro tema, que no quiero levantar polémica
). Más bien es que no hago esfuerzos conscientes por escuchar música.
Pongamos por caso mi colega Bleuge. La cantidad de música que ha consumido a lo largo de su vida, y que continúa consumiendo, no se puede medir en yottabytes. Y no solo estamos hablando de cantidad, sino de calidad. Hay mucha música ahí fuera, lejos de los circuitos comerciales, que vale mucho la pena.
Así pues, visto lo visto, creo que he llegado a una conclusión: soy un vago. Porque veamos, a mí la música me inspira como a cualquier hijo de vecino. Si escucho la canción Precious de Depeche Mode, me siento de puta madre. De hecho, suelo ponerla a un volumen absolutamente ilegal en el coche. Eso sí, por la autopista, para no molestar a nadie ![]()
Pero me da una pereza terrible ponerme a bajar canciones. De hecho, sospecho que lo que me da una pereza de la hostia es tener que grabar unas pocas canciones en un CD para escucharlas en el coche, ya que es el único momento en que me dedico a escuchar música (si lo hiciera en el curro me tacharían de autista completo, y ya tengo bastante mala fama a estas alturas). A lo mejor es que mi vida está esperando el momento justo en que tenga algún reproductor de MP3 al uso para poder consumir música en cantidades ingentes. Sin embargo, no creo que eso suceda en breve ![]()
La música inspira a la gente, y hace que sus, um, esquemas mentales, se alineen de determinada manera. Es como una droga, y yo no soy inmune a sus efectos. Pero por algún extraño, me siento disociado de ella. Quizás cambie algún día. O quizás no ![]()
Y hasta aquí mi reflexión inútil de la jornada.
PS Dado que estoy en vacaciones, he pensado que debería poner algún aviso sobre la publicación errática de contenidos, pero entonces me he dado cuenta de que mi frecuencia de publicación ya es lo bastante errática sin necesidad de que ponga avisos al respecto.
!-->
48x48.jpg)


Acuarela dijo
Me gusta el hecho de que aunque ahora mismo no vivas la música de esa manera hayas sido capaz de escribir sobre ella así, es muy cierto eso que dices de los esquemas mentales.
Y con Precious, ¿qué quieres que te diga? Es un temazo, si no te conmueve pero te emocionas con la banda sonora de WOW pensaría que tienes un serio problema :P
Un saludo
2 Octubre 2007 | 08:15 AM