A la mierda
Llevo todo el día con el culo a dos manos, y me he podido sentar delante del ordenador hará como cosa de 20 minutos. Después de leer los correos he abierto la sección de administración del blog y me he dispuesto a escribir algo.
Pero me he quedado durante dos jodidos minutos mirando al cursor. Y no será porque no tenga cosas en borrador ni nada ![]()
Verán, para mí, como para la mayoría, escribir gilipolleces es un acto de pura inspiración. Da lo mismo que tengas entre tus manos buena mierda con olor a agua de colonia, que si no se te ocurre cómo darle salida, directamente le quitamos lo de «buena» y lo de «con olor a agua de colonia». Hagan sus ecuaciones.
Así pues, me he dispuesto a mirar qué cosas tengo pendientes de publicar (o no), casi todos en forma de eventos con chorrocientas fotografías:
- Tengo unos 50 negativos pendientes de procesar para publicar de forma individual (ya saben, las fotos esas que publico cuando no se me ocurre qué decir).
- El 12 de junio intenté una sesión de spotting con los colegas, y como se nos jodió por culpa de ciertos elementos reales, acabamos en Temisas (es decir, en la quinta hostia), haciendo... Bueno, que esa es una de las cosas que tengo que contar. Con 69 fotos de por medio.
- El 22 de junio fuimos a Tenteniguada a comer con los colegas de mi antiguo curro. Hay 13 fotos que ni he mirado. Creo que ya se han olvidado hasta de que existo.
- Al día siguiente me fui de caminata con los colegas y saqué 174 fotos, que también tengo que procesar. Además, la caminata tuvo su aquello, pero me estoy empezando a olvidar de qué es aquello. Y claro, así no hay manera de contar nada.
- El 8 de julio estuvimos de asadero con los amigos de la universidad. Saqué 32 fotos, algunas curiosas. Mis amigos me odian.
- El 17 de julio, en plena calima, salí a sacar fotos para demostrarme a mí mismo que si se quieren sacar fotos, aunque haya 200º a la sombra, se puede hacer. Además le tenía echado el ojo a algo. No puedo decir qué es. No insistan. Ah, y son 41 fotos.
- El 28 de julio se casaron unos amigos míos y saqué las fotos del novio metiéndose la camisa por dentro de los calzoncillos y eso. Hay 189 fotos de por medio, algunas bastante buenas. He dejado de aparecer por según qué sitios para que no me pregunten por las fotos.
- Hay un número indeterminado de fotos en las que Claudia aparece con sus dos bisabuelas vivas. Es posible que esas adorables ancianitas me den patadas voladoras en los huevos por lo que estoy tardando en darles las fotos que les he prometido.
- Uno de los inútiles que tengo por amigos de la universidad cenó con nosotros el 10 de agosto, en un corto periodo vacacional de su exilio autoimpuesto. Y me refiero a los mismos amigos a los que tengo hasta los cojones por las fotos del asadero de julio. Ni cuento las fotos ya. Total.
- El 15 de agosto comimos en Guayadeque (sí, los mismos), por la visita de otro de los exiliados. Sin comentarios.
- Tengo 332 fotos de cierta boda sonada que tuvo lugar por estos lares y de la cual fui el fotógrafo oficial. Es posible que me deshereden si no entrego las fotos procesadas de una puta vez.
- El 1 de septiembre me fui con los amigos a ver los efectos del incendio que asoló Gran Canaria este verano. Tengo 129 fotos y una historia interesante que contar. Espero poder hacerlo antes de que los pinos reverdezcan.
- Le he prometido a los facinerosos con los que hago el podcast que les daré unas fotos que les saqué el 7 de septiembre. Estoy rezando a Nyarlathotep a ver si se olvidan y eso.
- Llevo semanas incubando una historia sobre cierto premio que me he ganado, pero como quiero elaborar la historia, a esperar tocan. El premio me llegó el 10 de este mes.
- Finalmente, este sábado usamos por primera vez con éxito el oliscopio, es decir el telescopio de mi amigo Óliver. Además, de esa noche sale una historia de terror escrita a dos manos. Ya verán.
- No les voy a contar los dos millones de cosas que tengo repartidas por ahí y de las cuales probablemente nunca hablaré, porque cuando quiera hacerlo tendrán más moho que los primeros libros de mi biblioteca.
Pues si han aguantado hasta aquí, enhorabuena, porque esto no era un lloriqueo, sino un autorecordatorio de las cosas que me quedan por escribir. Ahí es nada ![]()




Fluvio dijo
Tu post me ha proporcionado una cagalera de risas, con flatulencias incontenibles y repentinas de alborozo y satisfacción. Je, je, je.
18 Septiembre 2007 | 04:57 AM