Disfunción del sueño
Llevo un par de días con una sensación curiosa al levantarme: se llama sueño extremo. Verán, la niña ha estado pachucha un par de semanas, con una pequeña infección intestinal (una enteritis). Nada del otro mundo, pero la pobre se ha estado despertando cada par de horas o así. Normalmente con darle la vuelta teníamos (todavía estamos poniéndole el aparato corrector de las caderas por la noche, así que la pobre no puede darse la vuelta sola).
En esas condiciones, no descabezábamos más de tres horas de sueño seguidas, y curiosamente me levantaba más fresco. Eso sí, me quedaba sin pilas a media mañana, y cuando llegaba la noche no reaccionaba ni aunque me dieran patadas voladoras en los güevos.
Por supuesto, en cuanto se le ha pasado la enteritis, ha vuelto a dormir como dios manda, con lo cual Noli y yo podemos dormir casi toda la noche seguida sin problemas. De hecho, la niña es un sol. Desde que tenía dos meses dormía toda la noche como un tronco.
Entonces, ¿por qué me levanto mucho peor? Sospecho que tiene que ver con las fases de sueño. Con las interrupciones, me costaba llegar (si es que llegaba) a la fase REM, de sueño profundo, pero sin interrupciones, cuando me suena el despertador estoy acompañando a Roland de Gilead camino de la Torre Oscura. En la quinta trasleche, vamos. Y me levanto hecho caquita de rinopiteco.
!-->
