Er... Aviso: voy a soltar una tralla técnica sobre fotografía. Lo digo por si prefieres ponerte a ver vídeos en TuTubo o algo }:-)

Desde que leí el libro Fotografía digital de alta calidad de Mellado, tengo una espinita clavada. Hay una parte del libro, referente a la exposición «correcta» de las fotos, que tenía atravesada, porque no entendía ni de casualidad.

Mellado dice que tenemos que intentar exponer siempre nuestras fotos midiendo la luz de forma puntual en la zona de luminosidad intermedia para la que queramos más detalle, o algo así. El objetivo: evitar el ruido de subexposición.

Bastantes fotos después, con algunas cagadas a mis espaldas, me ha dado por ilustrar un poco qué coño es eso del ruido de subexposición. En realidad me dio un empujoncito una conversación que he tenido con GgarfielD en los comentarios de una de sus historias con 10 consejos para fotografía ;)

Manos a la obra.

Para ilustrar esta historia salí hace unos días a la calle y busqué una escena que tuviera bastante contraste. Lo conseguí fotografiando la esquina de un edificio en Juan Grande, recortada contra el cielo, que además estaba cojonudo: ni totalmente despejado ni totalmente nublado.

Saqué varias fotos con distintas exposiciones para demostrar de qué estoy hablando. Tomemos por ejemplo esta foto, que está bastante subexpuesta:

Foto subexpuesta

El cielo se ve más o menos bien, pero la casa se ve completamente oscura. Este es el histograma de la foto:

Histograma de la foto subexpuesta

Todo el histograma se concentra en la parte izquierda, es decir, en las zonas oscuras de la imagen.

Tomemos ahora esta foto, que está sobreexpuesta:

Foto sobreexpuesta

Se ve bastante más fea, con el cielo quemado, aunque la casa se ve bien. Este es el histograma:

Histograma de la foto sobreexpuesta

En este caso, el histograma está concentrado en la parte derecha de la foto, es decir, en las zonas iluminadas de la imagen.

Para demostrar lo del ruido de subexposición, vamos a cambiar la exposición de ambas fotos para que tengan aproximadamente el mismo histograma. Para ello, aumentamos la exposición en la foto subexpuesta, y la disminuimos en la foto sobreexpuesta. Así quedarían la foto subexpuesta:

Foto subexpuesta con exposición aumentada

Y así quedaría la foto sobreexpuesta:

Foto sobreexpuesta con exposición reducida

Las dos fotos presentan un histograma parecido (hagan acto de fe, que no tengo ganas de hacer más capturas de pantalla), pero si ampliamos bastante la foto, nos llevamos una sorpresa. Esta es la foto subexpuesta:

Ampliación de la foto subexpuesta

Y esta es la foto sobreexpuesta:

Ampliación de la foto sobreexpuesta

¿Notan el ruido? La explicación técnica es un poco complicada, aunque he encontrado un artículo que lo explica de forma más o menos profusa. Pero vamos, en resumen, el histograma de la imagen no es lineal. El histograma se divide en zonas o diafragmas, y cada zona hacia la derecha (hacia las luces) contiene el doble de información que el diafragma anterior. Por lo tanto, una foto con su histograma muy concentrado en la derecha (luces) tendrá mucha más información para representar el color que una foto con su histograma concentrado en la izquierda (sombras).

De todas formas, sobreexponer como dios manda es muy complicado, porque como se te vaya la mano, la cagas y tienes una foto irrecuperable, totalmente quemada. De todas formas, no acabo de cogerle el truco al método del que habla Mellado en su libro.

Bueno, después de soltar esta parrafada, me he quedado más a gusto }:-) Si tienen preguntas, ya saben dónde dejarlas.